Valverde, mejor que Guardiola, Luis Enrique, Rijkaard…

«A lo mejor vosotros estáis acostumbrados a ganar la Liga, pero yo no», decía Valverde a la prensa cuando el campeonato ya estaba encaminado para el Barcelona, pero no conseguido. Sí había ganado el Txingurri el torneo de la regularidad en Grecia, con el Olympiacos, pero no España, hasta que llegó al club en el que también fue jugador. Valverde, poco a poco, ha ido introduciendo cambios en el equipo, moviendo cosas que hasta hace no tanto parecían intocables, como el sistema, pese a conservar la idea de ser dominadores y tener la pelota y buscar el ataque. El curso pasado apostó la mayoría de las veces por un 4-4-2, más refugiado, menos abierto, rompiendo el habitual 4-3-3. Esta temporada, con el crecimiento de Dembélé y con Coutinho, ha usado más el esquema clásico del Barça. Precisamente el brasileño es uno de los grandes triunfos del técnico. Deprimido durante gran parte del curso, Valverde se empeñó en no perder al que es el futbolista más caro en la historia del Barcelona. Siguió dándole confianza y oportunidades hasta recuperarlo para la causa. Tiene que dar más Coutinho, pero ha mejorado respecto a hace unos meses. El técnico tiene buena sintonía con la plantilla y Messi está encantado con él.

Su paso por la Liga como azulgrana está siendo imponente. En dos temporadas son 76 jornadas, y el Barcelona de Valverde ha sido líder en 70. Este curso, en todas menos cuatro. El pasado, en todas menos en las dos primeras, en las que fue segundo por diferencia de goles. Los números mejoran a los últimos técnicos que han vencido dos veces en el campeonato. En las dos ligas de Luis Enrique (2014/15 y 2015/16), el Barcelona lideró la clasificación en 48 jornadas (21 +27) de las 76. Los dos primeros triunfos de Guardiola (2008/09 y 2009/10) fue con 58 semanas (30 + 28) primero; y retrocediendo un poco, Rijkaard (2004/05 y 2005/06) había mejorado un poco la cifra: 60 jornadas comandando la tabla (33 + 27).

Si hay una palabra para definir a Valverde es sentido común. Relativiza todo: no es exagerado ni en el triunfo ni en la derrota. En la 2017/18 levantó al grupo después del golpe que supuso perder en agosto a Neymar y la Supercopa de España contra el Real Madrid. Ha conseguido también pasar página de la sorprende derrota en Roma el curso pasado en la Champions. Después de meses de dudas y rumores, anunció que renovaba una campaña más con opción a otra, lo que le llevaría hasta la 2020/21. «Los resultados serán los que marcarán el futuro», afirmó él, consciente de lo que supone el trabajo de entrenador. Lo dicho, sentido común.

Fuente de la noticia La Razón

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