Un VTC por cada dos taxis en Madrid

Casi 900 nuevas autorizaciones para vehículos de alquiler con conductor (VTC) se han otorgado en la Comunidad de Madrid desde diciembre a abril. Concretamente, han sido 893, según los datos del Ministerio de Fomento. La relación en la actualidad es de 7.269 VTC por 15.605 taxis. O, lo que es lo mismo, prácticamente una por cada dos taxis. La ley marca que la proporción debería ser una VTC por cada 30 taxis. Los profesionales del volante se lanzaron en enero a las calles en una durísima huelga que duró 16 días y acabó con sus economías muy tocadas y su moral aún peor. Su protesta era, precisamente, por esta desproporción que cada día se hace mayor. Este monumental embrollo tiene su origen años atrás. La Ley de Ordenación de Transportes Terrestres recogía la señalada proporción de una VTC por cada 30 taxis. Pero este equilibrio saltó por los aires en 2009, cuando el Gobierno de Rodríguez Zapatero aprobó la llamada «Ley Ómnibus», que modificaba 47 normas para adaptarlas a las leyes europeas sobre libre acceso de actividades. Comenzó entonces una carrera de petición de nuevas autorizaciones, que no paró hasta que en 2015 Mariano Rajoy volvió a activar el límite del 1/30. En la actualidad, y sólo entre diciembre y principios de abril, se han sumado 893 autorizaciones a las que ya existían. «Ninguna es nueva; son todas producto de sentencias judiciales», matiza la consejera de Transportes, Rosalía Gonzalo. En efecto, desde 2015 no se permite solicitar nuevos permisos, pero siguen produciéndose fallos judiciales en respuesta a reclamaciones de otros solicitados antes de esa fecha. Y el número crece: si ahora existen en toda España unas 13.842 autorizaciones VTC –la mitad de ellas en Madrid–, «en 2020 habrá unas 18.000», calculan portavoces de las asociaciones de vehículos con conductor. Son, resalta, «las que ya estaban solicitadas cuando se “cerró la ventanilla” y los juzgados las han ido autorizando». Sanciones
La preocupación es máxima en el sector del taxi. La huelga, por errores evidentes en su estrategia, les hizo perder la batalla en las calles y en los despachos, pero la realidad de los números se impone: una VTC por cada dos taxis en la capital es una potente señal de alerta. Como lo es también el importante número de sanciones impuestas a los vehículos de alquiler con conductor: de acuerdo con los datos de Fomento, el 46,5 por ciento de las autorizaciones de VTC que operan en la Comunidad fueron denunciadas en 2018 por irregularidades en la Inspección de Transportes. La ley recoge que haya una VTC por cada 30 taxis. Ese equilibrio saltó por los aires al liberalizarse con la Ley Ómnibus en 2009 En taxi mientras, de 15.723 licencias operativas, sólo recibieron denuncias 97 en 1.527 inspecciones, según la Federación Regional del Taxi que preside Julio Sanz. La consejería de Transportes madrileña ha realizado durante 2018 un total de 10.519 inspecciones a este colectivo, un 7 por ciento más que el año anterior, y duplicó el número de inspectores. «Esto se está convirtiendo en la selva», clamaba Miguel Ángel Leal, presidente de la Asociación Gremial del Taxi de Madrid. A la competencia que detectan merced a las autorizaciones nuevas procedentes de sentencias judiciales, se unen las que, según Leal, han llegado a Madrid desde otros puntos geográficos. «Se ponen la pegatina de la Comunidad de Madrid, y a funcionar», denuncia. Una práctica fácil de detectar, asegura, porque «marcando la matrícula con el aplicativo de Fomento se sabe de dónde son». «No nos consta un incremento del traslado de autorizaciones», afirman desde Unauto, la asociación que agrupa a las VTC. Es más, insisten en que siempre recomiendan a sus asociados que cumplan escrupulosamente las leyes. Según la legislación, pueden realizarse fuera de la autonomía donde obtuvieron la autorización hasta un 20 por ciento de su actividad. Los taxistas, mientras, siguen clamando por una regulación que ponga también límites a estos vehículos con conductor. El nuevo reglamento del taxi, aprobado por la Comunidad, y que «uberiza» este servicio, permitiéndole tener precios cerrados desde el inicio de la carrera o trayectos compartidos, puede ser «una herramienta para que podamos sacar adelante el trabajo», afirma Leal. También le gusta a la Asociación Madrileña del Taxi, porque «mejora la competitividad». Reglamento, a los tribunales
Sin embargo, no convence a la Federación del Taxi, que piensa llevarlo a los tribunales porque a su juicio perjudica a los autónomos, ni a Élite Taxi, preocupada porque «da entrada a empresas en el sector». «Esto se está convirtiendo en la selva», clama Miguel Ángel Leal, presidente de la Gremial del Taxi En seis meses, recuerda la consejera Rosalía Gonzalo, este reglamento será el marco al que deban adaptarse las normas municipales. A su juicio, «ha habido una utilización de los taxistas en la campaña política». Algo en lo que coinciden en Élite Taxi: en un comunicado lo reconocía: «El sector del taxi ha sido utilizado en una guerra política». La junta directiva de esta asociación dimitió en pleno «por considerar no cumplidos los objetivos». Todo el sector, sin excepción, preferiría que se regularan las VTC. Tanto PP como Vox, asegura Leal, «nos han dicho que están dispuestos a sacar una norma sobre este tema». Piden que también el Gobierno regional lo incluya en la Ley del Transporte, donde «ahora las VTC ni siquiera existen». Algo que, hoy por hoy, la consejera Gonzalo rechaza porque «las VTC sólo tienen regulación estatal».
Fuente de la noticia ABC

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