Un vecino de Calatayud, detenido por vender droga a menores: es su sexta detención por narcotráfico

La Policía Nacional ha detenido a un vecino de Calatayud, de 35 años, por vender droga a menores de edad en los alrededores de los institutos de Secundaria de esta ciudad. El juez que se ha hecho cargo del caso ha ordenado su ingreso en prisión provisional. Es la sexta vez que es detenido por delitos de narcotráfico y, además, le constan otras seis detenciones por otro tipo de delitos. Varios de esos arrestos se han producido en Calatayud. Este bilbilitano había salido de prisión hacía unos meses. Había pasado por la cárcel tras otra detención por tráfico de drogas en Calatayud. En aquella ocasión se comprobó que, entre sus clientes, se encontraban también menores de edad. Según han informado fuentes policiales, tras salir de la cárcel volvió al tráfico de drogas, según ha constatado la Policía. Las investigaciones que han conducido a esta nueva detención arrancaron a principios de este año. Según ha indicado la Policía Nacional a través de un comunicado, estas pesquisas se iniciaron a raíz de «las informaciones procedentes de la colaboración ciudadana», que «apuntaban a que el detenido continuaba, sin ningún tipo de escrúpulos, con la misma actividad por la que había sido detenido» en anteriores ocasiones. Tras meses siguiendo sus pasos y realizando vigilancias, se comprobó que el acusado acudía a los alrededores de los institutos de Secundaria de la ciudad tanto en los descansos de la mañana como al final del horario lectivo. Fruto de las vigilancias se acabó dando con varios menores a los que se les incautó hachís que les había facilitado el acusado, según han informado las mismas fuentes. Ante la acumulación de pruebas e indicios, la Policía obtuvo una orden judicial para registrar el domicilio de ese hombre. En la vivienda se encontraron 665 gramos de hachis, 355 euros, balanza de precisión, bolsitas de cierre hermético, la bolsa y cuerda utilizada para facilitar la droga a través de la fachada y los 3 teléfonos móviles que utilizaba. La droga la tenía escondida en fiambreras en la terraza, así como pequeñas cantidades repartidas por la casa en cajas metálicas de tabaco, pero la mayor cantidad fue localizada en el interior de un cubo de pintura que tenía lleno de pienso para perros, con el fin de entorpecer la localización del estupefaciente. Esta droga, sin embargo, fue detectada por una perra de la Unidad de Guías Caninos de la Jefatura Superior de Policía de Aragón que participó en el dispositivo de registro de la vivienda. A la vista de sus antecedentes delictivos y de los hechos que se le imputan de nuevo, el juez que lleva el caso ha decretado el ingreso en prisión del acusado mientras sigue adelante la instrucción de las diligencias judiciales.
Fuente de la noticia ABC

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *