Un incendio como el de Notre Dame «no podría darse» en la Catedral de Burgos

Un incendio como el de la Catedral de Notre Dame sería «impensable» en la Catedral de Burgos, que tiene una estructura de cubiertas completamente distinta, aunque muchos expertos la consideran «la hermana menor del templo de París», según ha afirmado este martes el delegado diocesano de Patrimonio de Burgos, Juan Álvarez Quevedo. Ha explicado que todavía se ven algunas marcas que indican que las cubiertas de la Catedral de Burgos se diseñaron con mucha inclinación, igual que las de Notre Dame, que han favorecido la expansión del fuego. Sin embargo, ese proyecto se modificó en algún momento y las cubiertas son casi planas. Además, entre 1965 y 1980 diversos arquitectos trabajaron para cambiar sustituir las estructuras de madera de las cubiertas por hierro y hormigón, lo que también reduce el riesgo de incendios de forma notable. De hecho, el aparejador de la Catedral, Miguel Ángel Ortega, considera que únicamente un rayo podría provocar un incendio en esa zona y, en todo caso, tendría un efecto limitado, si bien los pararrayos «llevan años funcionando muy bien». Maderas «muy curadas»
Álvarez Quevedo ha reconocido que los puntos más sensibles de la Catedral de Burgos para un caso de incendio serían los retablos y la sillerías de los claustros de madera, la Sala Capitular y la zona de archivo. En todos ellos se han instalado sistemas de alerta de incendios y, de una forma discreta, hay extintores y sistemas de ahogo del fuego por gas en varias zonas del templo. En el caso de los retablos se han retirado todas las conducciones eléctricas para reducir riesgos y los puntos de luz están apartados por la misma razón. No obstante, el aparejador ha explicado que se trata de maderas nobles y «muy curadas», que tendrían una combustión muy lenta con poca llama y, en todo caso con efectos limitados, porque se encuentran aisladas de otros materiales combustibles. En todo caso, están instalados sensores para detectar y dar la alarma ante cualquier cambio brusco de temperatura o humo. Para la Sala Capitular y el archivo se han diseñado sistemas diferentes para luchar contra un posible incendio. En el caso de la Sala Capitular, donde hay cuadros de los siglos XVI y XVII de gran valor, se aprecian en la zona más próxima al techo los detectores de fuego y humo y una canalización conectada a varias bombonas de gas, instaladas en la planta situada justo encima. Si se produjera un incendio, el sistema se dispararía, cerraría las puertas herméticamente e inundaría la sala con «Inergen», un gas inerte que reduce el oxígeno a un porcentaje mínimo, con lo que las llamas se extinguen. Álvarez Quevedo ha insistito en que el objetivo es apagar el fuego y evitar que se extienda, pero dañando lo menos posible los elementos más sensibles y de mayor valor. Es la razón que ha llevado a instalar un sistema similar en el archivo, donde se guardan documentos de un gran valor histórico, en buena parte ya inventariados, aunque todavía en proceso de catalogación y escaneado para hacerlos más fácilmente accesibles. De hecho, decenas de investigadores se acercan cada año al templo para consultar algunos de esos documentos. Desde la Seo, los responsables del Cabildo vieron el lunes «consternados» lo que estaba ocurriendo con el templo hermano francés. «Es inevitable pensar qué hubiera pasado si hubiera sido nuestra Catedral», dice el presidente del Cabildo, Pablo González. Álvarez Quevedo considera que las condiciones de ambos templos no tienen mucho en común, salvo sus elementos estéticos, propios del arte gótico. Sin embargo, ha reconocido que «no siempre se puede prever todo y ningún edificio está a salvo de un vendaval o un terremoto» y recordó que el mismo lunes por la noche se llevaron «un susto» en el templo burgalés. Hacia las diez y media de la noche falló el sistema eléctrico que utilizan para espantar a las palomas, que empezó a soltar chispas en la zona de la Puerta del Sarmental, una de las más visitadas y visibles del templo. Seguramente por la especial sensibilidad generada por el incendio de Notre Dame, varios vecinos llamaron a los bomberos. No hubo riesgo real, los efectivos acudieron y desconectaron el sistema. Apoyo económico
Las catedrales de Burgos y Notre Dame comparten imagen en un póster diseñado por la Archidiócesis de Burgos en el que se puede ver un aparente templo único formado por la mitad de cada uno de ambos templos. El alcalde de Burgos, Javier Lacalle, anunció este martes que en los próximos días se instalará una gran reproducción de ese montaje en la fachada del Ayuntamiento. Sin embargo, el Ayuntamiento «quiere ir más allá». Aunque en vísperas de las elecciones y con un Gobierno municipal en minoría no se ha atrevido a comprometer una aportación municipal, Lacalle adelantó su intención de crear una cuenta para que los burgaleses puedan realizar donaciones.
Fuente de la noticia ABC

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