«Tenemos un año más para seguir mejorando»

El sueño de sus vidas tendrá que esperar, al menos, un año más. Los Juegos Olímpicos de Tokio, previstos para este verano, se han aplazado debido a la pandemia del coronavirus y los tres deportistas de Talavera de la Reina clasificados comprenden que es lo más lógico. Sandra Sánchez, de 38 años y campeona del mundo de kárate en la modalidad de kata, iba a debutar como olímpica en Tokio. Cree que la decisión del COI «es la más justa para todos», ya que «en unos Juegos el objetivo es que todos los atletas lleguen en su mejor momento y que sea la mejor competición». Sin embargo, «a falta de cuatro meses para la competición, los deportistas no pueden entrenar como se requiere». Sánchez tiene «la gran suerte de tener el tatami en casa» y saca el lado positivo al aplazamiento: «Tenemos un año más para seguir mejorando». Para el piragüísta Paco Cubelos los de Tokio serán sus segundos Juegos (debutó en los de Londres 2012, con 19 años, siendo séptimo en K-1 1000 metros). El acuerdo del COI con el Gobierno japonés «es una decisión acertada» porque «así ganamos el tiempo que ahora mismo nos hace falta para vencer al coronavirus». Cubelos cree que, «de esta forma, también tenemos todo el año 2021, con toda la próxima temporada entera para planificar bien los entrenamientos y ampliar de esta forma el ciclo olímpico». El piragüísta reconoce que el aplazamiento «ha sido un alivio, porque al estar confinados en casa estábamos entrenando cómo podíamos y evidentemente no podíamos entrenar con calidad». Además, «estábamos en una situación también de clara desventaja con respecto a otros deportistas de otros países, que bien podían entrenar con normalidad o bien tenían un permiso gubernamental para hacerlo». Fernando Alarza fue decimoctavo en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. «Por supuesto que estoy de acuerdo con el aplazamiento. Creo que los Juegos Olímpicos son una fiesta de todo el planeta; y ahora el planeta no está para fiestas», dice el triatleta. Alarza confiesa haber pasado unos días de «bastante tensión, porque teníamos que seguir pensando en los Juegos, con la simulación de entrenamientos en casa, haciendo (bici en) rodillo, (corriendo en) cinta y gimnasio; porque era imposible entrenar la natación. Ahora hemos bajado el pistón». Es decir, que «ahora ya nos lo tomamos como si empezáramos una pretemporada». «La única parte positiva de todo esto es que antes casi no pasaba tiempo en casa. Ahora puedo estar más tiempo con la familia», dice el triatleta, padre de una niña de un año.
Fuente de la noticia ABC

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