¿Suman los militares en política?

¿Cuál es en su opinión la causa de esta significativa incorporación de altos cargos de las Fuerzas Armadas en las listas electorales?

El militar, mientras está en activo, limita voluntariamente sus derechos civiles pero cuando pasa a la reserva todos somos libres de ejercer nuestros derechos. En nuestro país esto sigue sorprendiendo pero no debería ser así. Por ejemplo, en Estados Unidos no es raro que después de años en el servicio activo destacados miembros de las Fuerzas Armadas ocupen altos puestos de la Administración.

La razón de estas incorporaciones que está habiendo en diversos partidos políticos tampoco deberían sorprender cuando se piensa en ellas detenidamente. Es un hecho que hay carencias en el caladero de políticos. La clase política profesional está muy denostada en amplios sectores de la sociedad como aseguran muchos estudios demoscópicos. Sin embargo, las Fuerzas Armadas son una de las instituciones mejor valoradas por los españoles junto a la Monarquía. Basta tener en consideración estos dos factores para explicarse el interés de los partidos en incorporar a militares de renombre en sus listas electorales de cara a las próximas elecciones.

¿Que hay detrás de la decisión de Vox de incorporar militares?

Vox tiene un componente vasco muy importante. Esto es indiscutible. Parte del discurso de este nuevo partido coincide claramente con términos patrióticos y de servicio que tienen una compatibilidad clara con los militares. Si no nos sorprende que Podemos o el PSOE tengan a militares como Julio Rodríguez o Zaida Cantera, tampoco debería sorprendernos que el PP y Vox incorporen a militares en la reserva.

¿Qué pueden aportar los militares en política?

Son gentes sin problemas económicos y dispuestas a servir desde el primer momento. Además, todos tienen una formación extraordinaria. Pueden aportar eficacia inmediatamente allí donde tengan que desempeñar sus funciones públicas. No buscan ni sueldo, ni honores, porque ya los han tenido anteriormente en sus carreras profesionales. No arrastran en la mochila ningún problema de corrupción o de cuestionables títulos de instituciones educativas. Aportan un gran caudal de experiencias administrativas y de liderazgo y capacidad de organización. El militar es muy respetuoso y sabe escuchar antes de tomar una decisión. Han tenido que limar estas virtudes en múltiples misiones internacionales en las que tienen que tratar con oficiales de ejércitos de otras nacionalidades. Es evidente que este tipo de virtudes son muy útiles en política.

Eso en líneas generales. Los casos concretos son dignos de mención. Concretamente [el cabeza de lista de Vox por Castellón, el general Alberto] Asarta, es un héroe. En Nayaf (Irak) él era el líder del contingente español y, tras recibir un tiroteo desde un hospital, evitó que la aviación de Estados Unidos bombardeara el objetivo entrando posteriormente al asalto y neutralizando a los francotiradores que disparaban a soldados españoles y salvadoreños que formaban sus tropas.

[El teniente general del Ejército del Aire Manuel] Mestre es un piloto con muchísimo prestigio. Fue el primero que aterrizó en Kabul con los Hércules. Muy querido en el Ejército también porque llevaba paracaidistas.

Fuente de la noticia La Razón

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