Solo un 6% de los padres de las víctimas saben que sus hijos sufrieron ciberacoso

La inmensa mayoría de los padres desconoce lo que hacen sus hijos cuando se conectan a la red y tampoco sabrían detectar un caso de acoso. Esta es la conclusión a la que ha llegado la investigadora del grupo Esculca de la Universidad de Santiago, Leticia López-Castro, cuya tesis obtuvo la calificación de sobresaliente «cum laude». El trabajo, que consistió en el análisis de una muestra de 1169 familias con hijos que cursan Educación Primaria en 26 centros de Galicia, determina que solamente en un 6% de los casos de ciberacoso a menores, los padres de las víctimas son conscientes. Los dispositivos móviles se han vuelto imprescindibles en la rutina de los menores de las familias. Un 72% emplea la tableta, y algo más de un 50% el ordenador portátil o el teléfono móvil, para acceder a Internet con cotidianeidad. «Si bien las investigaciones previas se centraron en la incidencia del fenómeno en la educación secundaria, los datos recogidos para la tesis reflejan la existencia de situaciones de ciberacoso desde edades tempranas», señala la autora. El 41% de los progenitores remite que los menores se conectan diariamente a la red, frente a un porcentaje similar que solo lo hace dos o tres días a la semana. En cuanto al tiempo que dura la actividad, los tiempos van desde algo menos de una hora para algo más de la mitad de los casos analizados, hasta superar ampliamente las tres horas en el 5% de las familias. En el 40% de los casos, la conexión oscila entre una y dos horas de duración. La alfabetización digital, imprescindible
Las conclusiones de la tesis se centran en la alfabetización digital de los padres como factor imprescindible para adquirir competencias «que permitan a las familias regular el uso de las tecnologías que realizan sus hijos e hijas», subraya la investigadora. Leticia López-Castro incide en la importancia de trajar los ejes que deben orientar los programas de padres para la prevención del ciberacoso en edades tempranas. Otro factor importante que destaca la investigación en este sentido, es el establecimiento de relaciones más estrechas con el centro escolar y sus profesionales. La metodología mixta de esta investigación combinó técnicas de análisis cuantitativo y cualitativo para ahondar en profundidad en el relevante papel que han tomado los dispositivos móviles en la vida familiar, y en concreto, en los cambios que produce en las relaciones paternofiliales. Precisamente, la autora trata de recoger los desafíos educativos que provoca la gestión de la tecnología en las familias desde el estado de desconcierto parental, una cuestión que debe ser atendida por los investigadores sociales.
Fuente de la noticia ABC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *