Sánchez arranca su campaña en Sevilla saldando cuentas con Díaz

Pedro Sánchez rebobina. Vuelve al origen en esta campaña. A su pasado más reciente como secretario general del PSOE. Apelando a la épica que le hizo recuperar las riendas del partido en 2017, el líder socialista buscará mantener La Moncloa. Esta vez con la pátina de legitimidad que da el voto directo de los españoles en las urnas y que no obtuvo de la moción de censura. Ha elegido el mismo enclave que utilizó para lanzar su candidatura a las primarias para iniciar la campaña al 28-A. El mitin de Dos Hermanas supuso entonces una exhibición de músculo y un desafío a Susana Díaz, ahora -más de dos años después- ambos han compartido acto y van de la mano porque la experiencia de la ex presidenta de la Junta sirve de acicate para llamar a la movilización. “No vale con ganar, hay que ganar bien”. El objetivo: que “las tres derechas” (PP, Ciudadanos y Vox) no sumen. Sánchez buscará “concentrar” el voto en torno al PSOE para evitar la “certeza” y el “riesgo evidente” que ya se dio en Andalucía de que estos partidos lleguen al Gobierno.

El círculo se cierra. Aunque algunas imágenes queden aún muy vivas en la retina de dirigentes como Quico Toscano, alcalde de Dos Hermanas, y encargado de abrir el acto que pone broche final a la precampaña. El también presidente del Comité Electoral recordó como hace dos años “estábamos agonizantes” cuando Sánchez decidió dar un paso adelante para hacer “renacer” al partido. No fue la única perla que Toscano le dedicó a una Susana Díaz de cuerpo presente que tuvo que escuchar como se daba paso a la titular de Hacienda, María Jesús Montero, como quien “hoy es ministra y mañana será lo que quiera”. Montero encabeza las quinielas para suceder a Díaz al frente del PSOE andaluz. La ex presidenta de la Junta, por su parte, alertó sobre el “peligro” que supone la llegada de la derecha y le dejó como recado a Sánchez que “las grandes victorias del PSOE comienzan llenando el velódromo de Dos Hermanas”, un emplazamiento mucho más ambicioso que el tímido recinto ferial en el que se ha celebrado el mitin. “Hay que ganar bien. Si no vamos a votar el 28-A la derecha vuelve”. Para Díaz la disyuntiva está entre “Pedro o el resto. No hay más” y pidió “una inmensa mayoría” para que el líder socialista pueda gobernar “libre y autónomo”, en alusión a los partidos soberanistas.

Pedro Sánchez centró el grueso de sus mensajes a los indecisos para que opten por el PSOE y permitan que once años después, España vuelva a teñirse de rojo. El presidente del Gobierno presentó las elecciones como un “plebiscito” y contrapuso a la derecha con la “buena gente que no roba, no miente, no insulta, ni espía”, como guiño a las polémicas “cloacas del Estado”. En todo caso, Sánchez buscó clarificar tres escenarios en su relación con los independentistas, asegurando que el Gobierno no se movió de la Constitución y que el rechazo a los Presupuestos Generales del Estado demostró que no hubo “acuerdos ocultos” con estos partidos y que los soberanistas viven mejor con un Ejecutivo del PP. “Quien quiera futuro tiene que confiar en el PSOE. No hay que faltar a la cita del 28-A”, ha jaleado el presidente.

Fuente de la noticia La Razón

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