«Premflix», el plan de la Premier para revolucionar la forma en que vemos fútbol por la tele

Los medios ingleses llevan días especulando con la posibilidad de que la Premier League se saque de la manga una nueva vuelta de tuerca al modelo que la explota por televisión. Si sus números son ya tremendos, el plan que tendría entre manos Richard Masters, el nuevo CEO de la liga, multiplicaría las ganancias de una competición que ya nada en la abundancia. Lo previsto, por más que parezca atractivo para cualquiera, no está al alcance de todas las ligas. Si acaso, de las más grandes. Consiste en armar una plataforma similar a las de contenidos audiovisuales que hoy llegan a tantos y tantos hogares del mundo –Netflix, HBO, Amazon Prime–, con la diferencia de que en esta se emitiría exclusivamente contenido relacionado con la Premier. También los 380 partidos de cada temporada, claro está. «Premflix», como si de una operación especial se tratase, es el sobrenombre que ha recibido la idea. Los beneficios son cuantiosos, tanto para el que vende como para quien compra. La Premier, en lugar de vender el paquete completo de derechos a un conglomerado televisivo –en Inglaterra ahora los manejan Sky, BT y Amazon–, iría directamente a la puerta de cada consumidor. Estos, a su vez, verían como en lugar de tener que pagar los 70 y pico euros al mes que le supone poder ver todos los encuentros de cada curso, tendría acceso a ellos, más contenido extra como análisis, resúmenes o documentales, por unos 10 euros mensuales. Por contra, el cambio supondría una suerte de salto de fe para la Premier, que pasaría a tener que encargarse de todo el trabajo de marketing, publicidad y demás engorros de los que ahora se ocupan las televisiones convencionales. Y además, afrontaría el riesgo de no encandilar a los aficionados y quedarse con cara de susto, con pérdidas millonarias que causarían un daño tremendo a la organización. Conviene tener presente que el cambio implicaría importantes costes de producción, no solo una vez que haya que dar salida al contenido, sino de forma previa: podría darse el caso, llegado el momento, de que tengan que atender incidencias múltiples en cualquier parte del mundo. Los beneficios, en cualquier caso, apuntan altísimo toda vez que es de sobra conocido el tirón que tiene el campeonato inglés en los distintos rincones del mundo. Se da por hecho que el precio variaría en función del lugar en cuestión, pero es innegable que, partiendo de una media de 10 euros por aficionado, 120 al año, lo percibido por la Premier ascendería bastante por encima de las nada desdeñables cifras que ya maneja con el formato convencional.
Fuente de la noticia ABC

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