Pío XII, desclasificado: el conspirador discreto

Las bombas nazis acababan de caer sobre Roma, cuando el Papa Pío XII salió del Vaticano para encontrarse con la multitud en el céntrico barrio de San Lorenzo, blanco de los ataques alemanes. Era 1943 e Italia estaba ya parcialmente invadida por las tropas de Hitler. El Pontífice respondió impetuosamente, pero inmediatamente después regresó al Palacio Apostólico y se dispuso a escribir al entonces presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt para que frenara la ofensiva germana.

Fue un episodio más de la fluida comunicación que mantuvieron durante la Segunda Guerra Mundial ambos líderes, dos de los grandes maestros de la diplomacia del siglo XX. El contenido de todas esas comunicaciones, que tenían en ocasiones como intermediario al embajador norteamericano Myron C. Taylor, y el resto de documentos del pontificado de Pío XII saldrán a la luz el próximo año.

Así lo dispuso ayer Francisco en una audiencia con los trabajadores del Archivo Secreto vaticano. «Asumo esta decisión después de escuchar la opinión de mis más estrechos colaboradores, con ánimo sereno, confiado y seguro de que la seria y objetiva investigación histórica sabrá valorar en su justa medida los momentos de exaltación de este Pontífice, y también esos periodos de graves dificultades, decisiones tormentosas, de humana y cristiana prudencia», reconoció Bergoglio. La apertura de los archivos se producirá el 2 de marzo de 2020, cuando se cumplirán 81 años del inicio del pontificado de Eugenio Pacelli, que coincidía también con la fecha de su cumpleaños.

Ya Juan Pablo II ordenó desclasificar los documentos del periodo de entreguerras, un trabajo que continuó más tarde Benedicto XVI. La ingente cantidad de material y los tiempos vaticanos provocan que estos procesos vayan mucho más lentos, pero el empeño de Francisco para que se ponga luz al pontificado que comenzó poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial ha provocado que se aceleren los tiempos. Durante más de una década, un equipo de expertos ha estado ordenado millones de documentos, que a partir del próximo año estarán disponibles para los historiadores. El también estudioso y director emérito del «Osservatore Romano», Giovanni María Vian, señala que «la cuestión de Pío XII ha sido una de las más debatidas de los últimos 50 años», por lo que el Papa ha querido poner todas las cartas sobre la mesa en este asunto. «La Iglesia no tiene miedo de la Historia», sentenció ayer el Papa Francisco durante su discurso.

Durante años Pío XII ha sido criticado, sobre todo por organizaciones judías, por la supuesta neutralidad vaticana ante el régimen nazi. E, incluso cuando hace una década se abrió el proceso que podría desembocar en su beatificación, estos grupos pidieron que se publicaran antes todos los documentos de su Pontificado, lo que paralizó este trámite. Lo criticaron por no condenar expresamente el Holocausto y no haber hecho algo más para proteger a los judíos, algo que el Vaticano siempre ha negado. Según Vian, «Pío XII no eligió una denuncia abierta, sino una crítica prudente que resultó muy eficaz, como cuando ordenó abrir los colegios y monasterios para refugiar a los judíos». El historiador estadounidense Mark Riebling, que publicó el libro «Iglesia de espías, la guerra secreta del Papa contra Hitler», escribió en él que Pío XII conspiró de forma discreta contra Hitler para desbancarlo del poder, aunque no fue capaz de conseguirlo.

Estas últimas revelaciones proceden de otros archivos que ya han sido desclasificados en el pasado. Algunos de ellos relativos a las relaciones del Vaticano y España durante la Guerra Civil, bajo el pontificado de Pío XI, cuando Eugenio Pacelli –después Pío XII– era secretario de Estado. La apertura el año próximo de todos los documentos dará la posibilidad a los historiadores de acabar con la diversidad de interpretaciones, aunque el profesor Vian tampoco espera que se convierta en un punto y final, ya que «saldrán a la luz muchos detalles nuevos, pero cada experto los interpretará a su manera».

Bergoglio anticipó ya su juicio, cuando ayer dijo que «la figura este Pontífice, que se encontró conduciendo la Barca de Pedro en uno de los momentos más tristes del siglo XX» ha sido «investigada y estudiada, a veces discutida e incluso criticada». Sin embargo, según Francisco, «hoy ha sido oportunamente revaluada y señalada por sus cualidades poliédricas: pastoral, sobre todo; pero después, teológica, ascética y diplomática». Eugenio Pacelli, un hombre de su tiempo.

Fuente de la noticia La Razón

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