Pedro Sánchez obtiene la última prórroga entre la desconfianza de sus socios

El Gobierno tiene expedito el camino para aprobar hoy la sexta y definitiva prórroga del estado de alarma que le permita gestionar con poderes excepcionales la recta final del confinamiento impuesto por la pandemia del coronavirus. Es más, Pedro Sánchez acudirá más cómodo al Congreso tras volver a sumar a PNV y Ciudadanos como aliados, además de otros partidos pequeños, y garantizarse la abstención de ERC. Esta medida, activada desde el 15 de marzo, continuará vigente hasta el 21 de junio. Esta vez Moncloa no ha tenido que recurrir a pactos ocultos con Bildu para amarrar la votación, como hizo hace dos semanas. Pero la desconfianza de los grupos aliados hacia su palabra es total. Tanto que su socio más «leal», el PNV, a punto estuvo ayer de soltar la cuerda y descolgarse tras anunciar Cs su pacto con el Ejecutivo. Los de Inés Arrimadas comunicaron a primera hora de la mañana su apoyo condicionado a que las medidas que se tomen serán «idénticas» para todas las comunidades, siempre según criterios sanitarios y nunca políticos. Cs imprimía así al acuerdo su sello fundacional contra posibles ventajismos territoriales. La formación liberal apuesta otra vez por ayudar al Gobierno en esta cuestión de salud pública, y deja de lado los pactos en paralelo que Sánchez sigue tejiendo con los soberanistas, incluida la mesa de negociación con Quim Torra. Equilibrio imposible
Pero las palabras del portavoz naranja en el Congreso, Edmundo Bal, despertaron el recelo de ERC y, sobre todo, del PNV, dejando aflorar las incompatibilidades de unos y otros socios del Gobierno. Los nacionalistas habían comprometido su voto afirmativo el fin de semana tras anunciar Sánchez que cederá el control de la «desescalada» a las comunidades que pasen a la fase tres, de manera que sean ellas las que pidan salir del estado de alarma y asuman plenas competencias salvo la de la movilidad entre regiones, que seguirá estando reservada para el Ejecutivo central. Y ayer el PNV temió perderlo tras escuchar el énfasis de Cs en la igualdad territorial. En una entrevista en Telecinco, Andoni Ortuzar exigió «aclaraciones» a Moncloa, que le envió rápidamente el decreto aprobado por el Consejo de Ministros. Solo entonces el PNV, que salió hace dos semanas del Congreso escarmentado por el pacto cerrado a sus espaldas con Bildu, apagó el incendio. Esta vez se trató de un malentendido, aunque deja humeante la desconfianza que respiran con Sánchez sus socios de investidura. Nadie se fía de nadie. Y Ortuzar volvió a avisar a Sánchez de que el equilibrio entre Cs y ellos es imposible. «En política hay que tener una mínima coherencia. Es difícil compatibilizar pactos con ERC y PNV y al mismo tiempo con Ciudadanos sobre las mismas materias. Para nosotros es muy difícil compartir acuerdos con alguien que niega nuestra propia existencia», afirmó. Dudas internas en Cs
El nuevo pacto con Cs también generó urticaria en ERC, que denunció «puro tacticismo» en los acuerdos, y en la ejecutiva de los liberales se colgaron los recelos nacionalistas como medallas al cuello. La inquietud, no obstante, se instaló por primera vez en el seno del Comité Ejecutivo de Arrimadas, donde hubo voces que plantearon sus dudas respecto a la conveniencia de apuntalar otra prórroga. En Cs sentó muy mal el pacto soterrado con Bildu, dado a conocer nada más concluir la votación de la quinta prórroga, pero no llegó la sangre al río en el debate interno y la inmensa mayoría se decantó por respaldar una nueva ampliación como instrumento más eficaz para la contención del coronavirus. Pese a los acuerdos con los nacionalistas, Cs no cortó en ningún momento el canal de comunicación con el Gobierno. Carlos Cuadrado, vice secretario general de Cs, y Félix Bolaños, secretario general de Presidencia, cerraron los últimos flecos en la medianoche de anteayer.La dirección de Cs aleja la opción de apoyar los Presupuestos si no es con la participación del PP Además de las condiciones «idénticas» en la desescalada, Cs le arranca otros cuatro compromisos a Sánchez, entre los que destaca un plan de reactivación del turismo. Pero fuentes del Comité Permanente alejan la opción de pactar los Presupuestos y abogan por unas cuentas de la «reconstrucción» para las que ven indispensable la participación del PP. Los liberales despejan así la posibilidad de convertirse en socio estable del Gobierno y limitan su entendimiento a la emergencia sanitaria. PP y Vox siguen en un rechazo taxativo de la alarma, pero Sánchez, si Coalición Canaria repite, volverá a obtener el aval de la Cámara Baja por mayoría absoluta.
Fuente de la noticia ABC

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