Nada puede con Sergio Canales

Canales habla con la sabiduría que le da la experiencia… Las malas experiencias, las que te obligan a madurar a base de palos. «Siempre, cuando me paraba a hacer análisis, veía que tras cada lesión he sido un jugador diferente», explicó ayer el centrocampista del Betis. No sólo ha sabido levantarse después de cada golpe, sino que lo ha hecho para superarse. El ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha se rompió dos veces casi seguidas (en el curso 2011/12, cuando estaba en el Valencia). Después, ya en la Real Sociedad, fue la misma lesión, pero esta vez en la rodilla izquierda (2015/16). Tampoco eso acabó con la carrera del talentoso zurdo que fichó por el Betis para terminar de explotar y para sufrir otra transformación. «Me siento mucho más fuerte en todos los ámbitos y capaz de estar bien colocado. Antes me movía por donde veía y ahora entiendo mejor las necesidades del equipo», explica. «Me encuentro más maduro para hacer tareas defensivamente, con el balón, superando líneas…», añadió. Y este nuevo Canales ha conseguido cumplir un sueño que casi tenía olvidado. «Hubo un momento en el que sí sentí que ya no era un objetivo venir a la selección y dejé paso a otros objetivos que eran prioridades», admitió.

El rubio del Betis se movía ayer por la Ciudad del Fútbol de Las Rozas con cautela y educación. «Hola», saludaba a cada periodista con el que se cruzaba, aunque no lo conociera. Está fino y afilado como nunca, y el mérito también es suyo. Hace trabajos extra con el preparador personal Sergio Sukunza, para prevenir lesiones; cuida la alimentación con ayuda de su mujer, apostando por un dieta macrobiótica; y la suma de eso ha convertido su aparente fragilidad en una imagen de fortaleza física y mental. «No llego fatigado al final de los partidos», ha reconocido. Y la verdad es que juega muchos: ha participado en 26 de las 28 jornadas de Liga, las mismas que el portero Pau y sólo superado en el Betis por Mandi, que tiene un encuentro más.

Canales es uno de los novatos en la lista de Luis Enrique, aunque en realidad está en la que durante muchos años ha sido su casa. Ha pasado por todas las categorías inferiores de la Roja y ha sido capitán. Ganó el Europeo sub’17 en 2008, en un grupo en el que también estaba, por ejemplo, el internacional del Bayern Thiago; y formó parte de la sub’21 que se impuso en el Europeo de 2013, aunque tuvo que abandonar la concentración en la primera fase al sufrir una rotura de fibras. El recuerdo que se tiene de él en el equipo nacional es inmejorable. Por un lado, por ser muy maduro desde joven, un buen chico, tanto que era el encargado de guardar la hucha con el dinero acumulado por las multas. Y, claro, por su calidad, por la fantástica zurda que dibujó goles y pases de lujo en el Racing de Santander y por la que lo fichó el Real Madrid.

Esa experiencia de tantos años con los «pequeños» le ayudará a integrarse, porque la idea de la Federación es que todos los equipos nacionales jueguen de forma parecida. «Tengo la suerte de venir a un equipo que quiere la pelota y que está en continuo movimiento sobre el balón», aseguró el medio verdiblanco. Luis Enrique ya le ha transmitido que lo ve para jugar de interior o abierto a una banda para romper con sus movimientos hacia adentro.

Fuente de la noticia La Razón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *