Más sueldo a médicos y maestros y rebajas fiscales, soluciones del Pacto contra la Despoblación

El presidente de la Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (Recamder), Jesús Ortega, ha intervenido en las Cortes regionales en la Comisión de Estudio para alcanzar un Pacto contra la Despoblación en Castilla-La Mancha. Defendió que «es importante defender nuestros pueblos y dotarlos de todo lo necesario para que sean atractivos para llevar a cabo un proyecto de vida» y para ello sólo hace falta «voluntad, determinación y un poco de valentía de todas las instituciones». Aludió que para frenar «ese éxodo que está matando a nuestros pueblos» es importante tener en cuenta las soluciones propuestas en el denominado «Manifiesto de Sigüenza», y las de la Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural al anteproyecto de Ley de Desarrollo Rural, Territorial y Contra la Despoblación. Recibo con bonificaciones
A su juicio, es necesario que se tenga en cuenta la despoblación, la dispersión o la lejanía de la población a la obtención de servicios básicos, en lugar del número de habitantes. Otra reivindicación de Recamder es mejorar el suministro eléctrico y de telecomunicaciones y el acceso a redes de banda ancha, así como poner en marcha un recibo rural con bonificaciones del 25% sobre la potencia instalada y la energía consumida. Imprescindible para el desarrollo, para crear riqueza y para fijar población es el agua porque allí donde hay agua «crece la población» —subrayó— y constribuye a crear puestos de trabajo y riqueza: «si queremos vida en Castilla-La Mancha tenemos que utilizar el agua en nuestra región». También, defendió que los servicios básicos estén a una distancia inferior a 30 kilómetros y que la carencia de hospitales en el medio rural se solvente con centros de salud «potentes». Reducción en la fiscalidad para el trabajador y para la empresa del mundo rural; más ayudas a la creación de empleo en los pueblos más pequeños; infraestructuras, equipamientos y servicios básicos de calidad; incentivos para los empleados públicos que realicen su actividad profesional y residan en el medio rural, son otras de las propuestas de Recamder para combatir la despoblación. Asimismo, pidió que se apueste por los Grupos de Acción Local, «porque somos los que conocemos el medio rural». Ortega apuntó a que en Castilla-La Mancha el 73,78% de los municipios (es decir, 7 de cada 10) redujeron su población entre los años 2000 y 2018. Además, en 69 pueblos de la región no hay ningún habitante menor de 20 años y 202 pueblos no tienen ningún niño empadronado entre 0 y 4 años. A día de hoy, 845 municipios de Castilla-La Mancha tienen menos de 5.000 habitantes. De los 29 Grupos de Acción Local de Castilla-La Mancha, 9 se sitúan en áreas en riesgo severo de población, como son Molina de Aragón-Alto Tajo, PRODESE, ADEL Sierra Norte, Alcarria Conquense, Valle de Alcudia, FADETA, Sierra del Segura, SACAM y Montes Norte. Además, en áreas en riesgo de despoblación se encuentran Tierras de Libertad, Montesur y ADESIMAN. «Estas cifras nos desvelan una realidad muy preocupante y un futuro muy incierto. Debemos poner soluciones efectivas y drásticas sin perder ni un solo minuto, porque no podemos permitir que el mundo rural desaparezca y que nuestros pueblos se conviertan en lugares fantasmagóricos», finalizó su intervención. Vocación de permanencia
Por su parte, el secretario general de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam), Félix Peinado, defendió que las empresas son imprescindibles para garantizar el futuro de las áreas rurales y para evitar la despoblación pero matizó que son una condición «necesaria pero no suficiente» porque no basta sólo con crear empleo para fijar población. A su juicio, la acción no debe enfocarse solo a atraer nueva inversión sino también a ayudar a consolidar las empresas que ya existen y que tienen vocación de permanencia en los pueblos pese a las «desventajas» que tienen frente a empresas de grandes núcleos urbanos, a través de ventajas fiscales y de la reducción de los costes de la Seguridad Social y de la burocracia. También apostó por diversificar la economía e impulsar sectores como el del turismo, así como dotar de mejores infraestructuras de comunicación. En esta línea, el siguiente ponente, el profesor del departamento de Economía de la Universidad de Alcalá de Henares José Carlos Díez subrayó la importancia de que las empresas del medio rural entren en procesos de digitalización a la hora de comercializar sus productos, y abogó por la agrupación de cooperativas agrarias para adaptarse al nuevo escenario comercial, informa Efe. La jornada concluyó con la intervención de la coordinadora de la Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa (SSPA), Sara Bianchi, quien también abogó por la implicación del conjunto de la sociedad, sumada al compromiso de las instituciones, para frenar el fenómeno de la despoblación y hacer que los territorios despoblados sean «viables». Bianchi presentó ante la comisión un documento de líneas estratégicas elaborado por la SSPA que recoge como medidas a adoptar la reformulación de las actuales políticas de reequilibrio y cohesión territorial y la dotación de infraestructuras y telecomunicaciones. Asimismo, este documento propone una actividad económica con una fiscalidad diferenciada, servicios a la población y fomentar la cultura e identidad rural.
Fuente de la noticia ABC

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