Luca de Meo: “Seat venderá coches eléctricos por menos de 20.000 euros”

Desde que en noviembre de 2015 De Meo fue designado máximo responsable de Seat, la mayor empresa exportadora de España ha asistido a un cambio sustancial en gran parte de su política industrial y comercial. Incluida dentro del consorcio Volkswagen (VW), el grupo industrial del motor más importante de Europa, el papel de la marca española dentro de las grandes decisiones de futuro del automóvil es cada día más importante. No fue por casualidad la presencia de Herbert Diess, presidente ejecutivo del grupo VW, tanto en la conferencia de prensa de Seat en el pasado Salón de Ginebra como en la presentación de resultados en Barcelona más recientemente. Seat está llamada a liderar importantes proyectos de futuro dentro de la estrategia más innovadora del grupo alemán.

–¿Cuál es el proyecto reservado para Seat dentro de la estrategia del grupo Volks-

wagen en el futuro?

–Hemos obtenido la asignación de la nueva plataforma para construir vehículos eléctricos con un límite de precio de unos 20.000 euros. Habrá más de 300 ingenieros en España trabajando en este proyecto para democratizar la movilidad. Construiremos coches eléctricos para millones, no para millonarios. Por primera vez, el centro técnico de Seat desarrollará una plataforma que podrá ser utilizada por otras marcas del grupo en todo el mundo y haremos un coche eléctrico diseñado para trayectos urbanos y más asequible a todos los clientes. Un proyecto que podremos ver concretarse en tres o cuatro años.

–¿La movilidad eléctrica va a ser importante para Seat?

–En efecto, ya que desde ahora y hasta principios de 2021 llevaremos a cabo el lanzamiento de seis modelos eléctricos e híbridos, tanto con la marca Seat como con la marca Cupra. Pero esta ofensiva eléctrica va más allá y engloba también una estrategia de micromovilidad. Son parte de este futuro el «concept-car» Minimó y un patinete que forman parte de nuestra visión de cómo puede ser la movilidad urbana en el futuro.

–¿A qué achaca las bajadas de ventas en el mercado de los últimos meses?

–La bajada del mercado en los tres primeros meses es debida por una parte a las declaraciones de algunas autoridades, que han hecho que caiga la demanda de coches diésel. Las matriculaciones se han reducido en 25.000 coches en el primer trimestre. Además, hay otros factores, como la incertidumbre sobre el futuro político y económico español. Toda Europa ha bajado, pero el mercado español ha descendido en mayor proporción. En Seat vemos crecimiento, pero con mayor dificultad porque el mercado no ayuda.

–¿Se ha demonizado a los motores diésel sin razón?

–Sí, porque el diésel es imprescindible para lograr los objetivos de reducción de emisiones que se fijan en 95 gramos en 2020, 80 gramos en 2025 y 60 gramos en 2030. Por ello, solicito al nuevo Gobierno que salga de las urnas respeto al principio de neutralidad tecnológica, analizando sólo los resultados de las emisiones sin demonizar a ningún combustible que cumpla las normas. Los principales causantes de las emisiones son los coches viejos, pues el 80% del impacto ambiental es de coches de más de 10 años, por lo que sería bueno un plan de ayudas que contribuyera a renovar los coches más viejos y sus propietarios pudieran acceder a tecnologías más modernas.

–Usted ha pedido un pacto de Estado para asegurar el futuro de la industria del automóvil en España.

–Creo que es una idea necesaria para poder garantizar la continuidad de la industria del automóvil, que representa el 10% del PIB y da empleo a más de dos millones de personas en España. Con estabilidad en las decisiones a medio y largo plazo podremos asegurar la continuidad de esta industria. Durante la época de crisis no ha cerrado ninguna de las 17 fábricas del motor en España, lo cual es casi un milagro. Somos el noveno fabricante a nivel mundial, pero tenemos que enfrentarnos a una competencia exterior muy fuerte y no tenemos una mano de obra barata por lo que, para ser competitivos, hay que ahorrar en otros gastos como electricidad o logística. Por ello es necesario encontrar un ambiente de estabilidad, dado el impacto económico y social que tiene esta industria. Estamos en un reto de transformación y España debe ser el país de las nuevas tecnologías. Hoy en día se programan las políticas a largo plazo, para los próximos 25 años, porque son necesarios dos ciclos de producto para recuperar las inversiones.

–¿El pasado fue el mejor año en la historia de Seat?

–Sin duda, y los números así lo demuestran. El beneficio llegó a los 294 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 4,6% frente a los 281 del año anterior. La facturación se situó en 9.991 millones, con un aumento similar al de los beneficios. En todos los registros establecimos récords históricos y en el último lustro la facturación ha crecido un 33%. Por lo que se refiere a las ventas, se llegó a las 517.600 unidades, la cifra más elevada en los casi 70 años de la compañía, y hemos invertido en 2018 1.223 millones de euros, con un incremento del 27,1% frente a 2017. Somos una de las marcas que más ha crecido en Europa en los últimos tres años.

Fuente de la noticia La Razón

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