Los enormes peñascos extremeños que «descubrió» Juego de Tronos

Está de moda recorrer los escenarios de rodaje y la originalidad de Los Barruecos, gracias a sus moldeadas rocas graníticas con formas de cúpulas y caprichosas erosiones, que invitan a sacarles algún parecido con objetos y animales, se han convertido en escenario de la última temporada emitida (2017) de la popular serie Juego de Tronos. Cigüeñas en el paraje granítico – Turismo de Extremadura Pero ni siquiera le hace falta esa coincidencia pues tiene a los mejores habitantes a su alrededor, la naturaleza, que invita a caminar por el lugar con atención despierta. Pues las grandes charcas creadas por el río Salor en derredor de sus grandes domos atraen a infinidad de animales. Algunos como la cigüeña blanca o la garza real han establecido en el paraje, declarado un Monumento Natural, sus colonias de cría. Además de aves acuáticas es habitual contemplar el águila calzada o el aguilucho cenizo, junto al milano negro y el cernícalo primilla, entre las rapaces más notables que frecuentan la zona. Los bolos graníticos, denominados normalmente berruecos, son el origen de la protección del enclave por su peculiar geología pero también añade los valores naturales al poseer una rica y variada flora y fauna, así como un valioso patrimonio de restos arqueológicos. Entre las Charcas
Caminando por Los Barruecos se descubren las huellas de la presencia humana, desde tiempos neolíticos, además de los restos de una villa romana y los tradicionales chozos de pastor. Entre otros edificios singulares se encuentra el antiguo lavadero de lanas del siglo XVIII, convertido en el museo del artista alemán Wolf Vostell. Desde el principal acceso del Monumento Natural, junto al Centro de Interpretación de Los Barruecos, la más próxima es la charca del Barrueco de Abajo junto a la que se conservan los restos de un poblado neolítico que, en algunas rocas, conserva pinturas y grabados rupestres. En las inmediaciones del Monumento Natural se halla el dolmen de La Hijadilla. Situado apenas a tres kilómetros de Los Barruecos, está conservado en buen estado en una dehesa. Posee una roca en forma de arco sujeta por dos llamativos pilares de cuarzo blanco que da acceso al corredor. Desde el acceso al espacio natural junto a la charca del Molinillo y la fuente del Lavadero se camina al museo Vostell-Malpartida así como a las tres rutas senderistas que facilitan conocer Los Barruecos al propio ritmo de observación. La ruta de las Peñas del Tesoro necesita apenas media hora para recorrer, desde el museo, el perímetro meridional de la charca del Barrueco de Abajo y alcanzar las extraordinarias formaciones rocosas conocidas como las Peñas del Tesoro. A su vez pasa por la zona de exposición al aire libre del museo y da acceso al poblado neolítico. Si se realiza la ruta del Barrueco de Arriba es necesario disponer de una hora para recorrerlo bordeándolo para disfrutar de su espectacular entorno. En la ruta de las Charcas se visita toda el área, pues aparte de las dos charcas mencionadas, hay que ver la de Frasco Díez por lo que hacen falta unas tres horas para disfrutarla plenamente. Si por el contrario es el patrimonio geológico y arqueológico lo que concentra nuestro interés existe la opción de utilizar el parking situado al sur de la charca del Barrueco de Abajo y, siguiendo parte de la ruta de las Peñas del Tesoro, acceder a los enclaves de mayor interés arqueológico con vistas a la charca. Es una ruta circular que se completa en dos horas. Más información: Oficina Turismo Malpartida de Cáceres. www.malpartidadecaceres.es Centro de Interpretación de Los Barruecos. 927 276 236.
Fuente de la noticia ABC

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