Los «clics» revolucionan la logística urbana

«Clic a clic», el mundo ha cambiado. Ha sido la revolución de la economía digital, la de la mutación de las empresas y de los hábitos de los consumidores, la de la metamorfosis de los comercios… «Ya nada volverá a ser como antes» es el título de un canto, el «del loco», que hoy parece más cuerdo que nunca. Las compras se hacen desde los «smartphones» y tabletas, tumbados en el sofá o mientras se viaja en el metro. Y en esta nueva era, la de los enganchados al móvil, la industria logística también está acometiendo su proceso de transformación. Y es que el comercio electrónico o e-commerce, y la logística son dos caras de una misma moneda.

El interés por las plataformas urbanas dedicadas a la logística de la última milla está aumentando de manera exponencial, después de que el e-commerce se esté comiendo las porciones más dulces de un pastel, el de las ventas, que también hay a quien amarga. Durante el año pasado representó en torno al 20% de las ventas con tarjeta, casi 10 puntos porcentuales más que tres años antes, según un estudio elaborado por BBVA Research del que también se desprende que la facturación del comercio electrónico a mediados del pasado año rozó los 35.000 millones de euros, es decir, 7,5 veces más que en 2008.

Más de la mitad de las personas ya compra por internet y uno de cada cinco euros se gasta a golpe de «clic», o de dedazo en la pantalla. La tasa de penetración superó por primera vez el 50% de la población de entre 16 y 74 años –en total 18,5 millones de personas–, 35 puntos porcentuales más que 10 años antes. Estos datos contrastan con la evolución de la cifra de negocios del comercio minorista tradicional, que se redujo más de un 4% en el mismo periodo en la última década.

Unas cifras, grandilocuentes, que justifican la «fiebre» por el desarrollo de plataformas logísticas de ámbito local. Alberto Larrazábal, director nacional Industrial & Logística CBRE España, asegura que el auge del e-commerce ha dado lugar a una necesidad de reducir los plazos de entrega al cliente final. «Esto hace que estas plataformas se acerquen a los núcleos urbanos para entregas rápidas B2C y satisfacer el suministro constante a las tiendas del centro de la ciudad con sus continuos cambios en las líneas de productos», agrega.

Las ventas on-line han alterado por completo las cadenas de suministro e impulsado la actividad en el sector logístico, que debe su profunda transformación a la explosión del e-commerce, tal y como indican algunos informes de CBRE.

En España, el comercio electrónico viene registrando tasas de crecimiento anual superiores al 20% en los últimos años, pero continúa siendo uno de los países con mayor potencial de futuro. Y en este contexto, los cimientos del sector retail se están viendo sacudidos, puesto que uno de los factores más importantes a la hora de marcar la competitividad, tanto de los comerciantes como de los distribuidores, son los plazos de entrega, que cada vez tienen que ser más breves para no decepcionar a unos clientes que buscan en bucle la omnicanalidad y el «lo quiero ya».

De ahí que la rapidez, la eficiencia en la entrega de pedidos y la rentabilidad sean algunos de los retos más importantes a los que se enfrenta el sector. Y para lograrlos surge la necesidad de un nuevo tipo de naves con dimensiones, características y localizaciones distintas, según su función en la cadena de suministro; lo que está haciendo que si bien antaño la logística estaba diseñada para el comercio tradicional ahora empiece a estarlo para el e-commerce.

Sea como fuere, las plataformas urbanas dedicadas a la logística de la última milla permiten reducir los plazos de entrega, en un marco en el que la clara demanda por parte del consumidor de la entrega casi inmediata (con plazos entre una hora y un día como máximo) ha disparado la complejidad de las cadenas de suministro. Por lo tanto, «los operadores han tenido que acercar los centros de distribución al cliente. Así, se pasa de una logística tradicional, basada en la distribución desde una plataforma regional, a una logística urbana que distribuye al consumidor desde centros situados en diferentes localizaciones», explica Larrazábal.

El director nacional Industrial & Logística CBRE España sostiene que el vertiginoso crecimiento –tanto en escala como en tamaño– del inmobiliario logístico ha sido consecuencia del crecimiento de las ventas on-line. Y añade que el sector tendrá que ir adecuándose a los cambios que supone la evolución del e-commerce como, por ejemplo, con la adaptación de la fisonomía de las naves logísticas a las nuevas tecnologías que se van imponiendo, como el «big data», la robotización la inteligencia artificial…

Impacto en el sector inmobiliario

Estas nuevas tendencias impactan de lleno en el sector inmobiliario. El «boom» del comercio electrónico está incrementando la demanda de grandes plataformas ubicadas en las zonas de distribución nacional y dando entrada al desarrollo de redes para repartos urbanos. Y todo esto irá en aumento en los próximos años. De hecho, el 77% de los inversores y promotores logísticos encuestados por CBRE señalan que las plataformas de ámbito local son las preferidas para responder a la necesidad de reducir los plazos de entrega en las ciudades. De igual modo, el estudio también recoge que la falta de producto de calidad está dando lugar en los últimos meses a la puesta en marcha de proyectos llave en mano y a riesgo. Ahora bien, ¿qué diferencias existen entre las plataformas logísticas urbanas y las de fuera del área metropolitana? Larrazábal afirma que mientras que las de las afueras de las ciudades pueden ser de distribución o de almacenaje y situarse en zonas locales, regionales o nacionales, las plataformas urbanas están afincadas en los centros urbanos y pensadas para el reparto de la última milla.

España Vs Europa

Por otra parte, los países europeos que hoy en día lideran los rankings de e-commerce son Reino Unido, Alemania y Francia, copando más del 75% de las ventas europeas que se realizan a través de internet. Sin embargo, las tendencias en la industria logística suelen ser bastante similares, porque la distribución urbana, o «last mile», y las naves con entreplantas son una realidad a nivel global.

Al hacer la comparativa entre unos países y otros, asegura que depende de cada caso, pero que las tendencias suelen ser parecidas. «La distribución urbana o ‘‘last mile’’ y las naves con entreplantas son una realidad a nivel global. Otra opción es construir naves con entreplantas en zonas más alejadas, con mayor capacidad que una nave logística tradicional. En España, por ejemplo, la distribución urbana se empezará a implantar de forma inminente en las grandes urbes. Las naves con entreplantas también están siendo demandadas por operadores relacionados con el comercio electrónico tanto en España como en otros países europeos», apostilla.

Fuente de la noticia La Razón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *