Lorena Roldán: «El pacto con ERC es la antesala de lo que nos espera en Cataluña»

Lorena Roldán (Tarragona, 1981) es desde el pasado verano candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat. La marcha de Inés Arrimadas a Madrid precipitó el relevo, en un momento en el que el cataclismo electoral del partido naranja en las elecciones de noviembre era inimaginable. Con el partido en plena fase de reajuste –por llamarlo de una manera suave–, Roldán analiza el momento político en Cataluña y en el conjunto de España y advierte de los riesgos de dejar la gobernabilidad en manos del independentismo. ¿Con qué calendario electoral trabajan? En verano pensábamos que la convocatoria iba a ser inminente, lo que nos llevó a adelantar el proceso de primarias. Tenemos los deberes hechos: que Quim Torra y el resto de independentistas sepan que venimos preparados. Hemos demostrado que somos la voz del constitucionalismo en Cataluña, los únicos capaces de frenar los abusos del separatismo y de defender una Cataluña para todos, pensando en los problemas de la Cataluña real. Listos para poner fin a esta etapa negra del «procés».  Para poner fin a esta etapa negra a la que alude se requiere un vuelco electoral ahora mismo complicado. ¿La propuesta de unión de los partidos constitucionalistas (Cataluña Suma) no es ahora más urgente? Es una propuesta a futuro, y se especula sobre una coalición electoral cuando no están ni siquiera convocados los comicios. Mire, ahora mismo lo que nos preocupa es el presente de los catalanes. Y en línea con lo que señala, hemos puesto encima de la mesa lo que llamamos «pacto por Cataluña», un acuerdo con el PSC y el PP en base a unos puntos mínimos:acabar con el adoctrinamiento en la escuela, poner el catalán, el castellano y el inglés como lenguas vehiculares, impedir que TV3 sea un aparato de propaganda separatista… Incluso después del mal resultado de Cs en las elecciones de noviembre, ¿la plataforma electoral con el PP no es planteable? Insisto, estamos fijados en la actualidad, en el presente, y nuestra oferta de pacto sigue en pie. Tras las fiestas retomaremos los contactos. Los catalanes esperan que nos pongamos de acuerdo, que vayamos de la mano. Que no pase como con la moción de censura, cuando Miquel Iceta de nuevo le dio la espalda a los constitucionalistas. ¿Descartan por tanto la plataforma electoral con el PP? Avanzar escenarios cuando no hay ni si quiera elecciones convocadas no aporta nada. «¿Abstención técnica para facilitar la investidura?Quien puede evitar que el Gobierno caiga en manos del separatismo y el populismo es Sánchez» ¿Qué lecciones saca Cs del resultado de noviembre para las próximas autonómicas? ¿Cambia su estrategia? El partido está inmerso en un periodo de transición, con una gestora en funcionamiento y una asamblea el 15 de marzo en la que se podrán presentar los proyectos y candidaturas que se consideren. Será la militancia la que decidirá hacia dónde tiene que dirigirse el partido, y determinar también qué es lo que se hizo mal. En cualquier caso, incluso inmersos en ese periodo de reflexión, ya estamos demostrando que con diez escaños seguimos siendo un partido útil, centrando el debate. Hemos puesto encima de la mesa una solución para que el Gobierno de España no esté en manos del separatismo y el populismo. Hemos ofrecido al PP y al PSOE lo que llamamos la «vía Arrimadas», un pacto de 221 escaños que sería capaz de dar estabilidad al gobierno, un gobierno de centro, capaz de sacar reformas adelante. Y, sobre todo, un gobierno que no vuelva a depender de los mismos, de aquellos que quieren liquidar España. Ya, pero la vía Arrimadas a la que alude no fragua. Por contra, hace días el PP les pedía a ustedes una abstención técnica en la investidura. ¿Eso está totalmente descartado? Quien tiene que evitar esto, y puede evitarlo, es el señor Pedro Sánchez. Quien puede evitar que el Gobierno caiga en manos del separatismo y el populismo es Sánchez, que se ha dado mucha prisa en llegar a un acuerdo con Podemos y ERC. Apelamos a su responsabilidad y le pedimos que recapacite. Ahí afuera hay muchos españoles asustados por que el vicepresidente del Gobierno vaya a ser Pablo Iglesias, quien, no lo olvidemos, se fue a la cárcel de Lledoners a negociar con un Oriol Junqueras condenado por sedición y por haber dado un golpe en Cataluña. Hay españoles preocupados por ver cómo su futuro está en manos de quienes quieren liquidar nuestro país y la Constitución, de quienes no respetan la democracia… ¿Ve correlación entre las negociaciones de PSOE y PSC con ERC para la investidura y la posibilidad de que acabe fraguando un nuevo tripartito en Cataluña? ¿La vía Iceta? Ya hace tiempo que advertimos de que las negociaciones del PSOE con ERC son la antesala de lo que nos espera en Cataluña. Por eso estamos tan preocupados. Sánchez parece que no es consciente de qué es ERC, un partido cuyo portavoz parlamentario animaba a asediar el Aeropuerto de El Prat, o esta misma semana llamaba a sumarse al boicot del partido entre el Barça y el Madrid del miércoles. Esa es la ERC con la que el PSOE quiere formar gobierno. Y al PSC ya lo conocemos desde hace mucho:Iceta ha defendido el referéndum, ha pedido indultos, ahora se opone al trilingüismo en la escuela pública… Entiendo claro que no cree en la tesis que habla de una ERC moderada. Me echo las manos a la cabeza cuando veo a Sánchez hablar de los líderes de ERC como moderados. Cómo se puede llamar moderados a quienes justifican la violencia… No he visto a nadie de ERC condenar las algaradas, los cortes de carreteras, el bloqueo de las universidades… Son lo más alejado de una persona moderada. Hablar de ERC y de moderación es una contradicción. «Me echo las manos a la cabeza cuando veo a Sánchez hablar de ERC como moderados» Se ha leído la propuesta del PSC de flexibilizar la inmersión lingüística que ha hecho en su Congreso como un guiño a los votantes de Cs. Lo que le pedimos al PSOE y al PSC es que piensen más en los ciudadanos que en sus intereses.Primero anuncian que flexibilizan la inmersión y a los dos días votan junto al independentismo en el Parlament en contra del castellano como lengua vehicular. El algodón no engaña: de nuevo el PSC se puso al lado de quienes se saltan la ley. El panel de votos en el Parlament lo dejó claro. El batacazo electoral de Cs el 10-N fue mayúsculo. ¿Qué lectura hace? Es obvio que no supimos explicar bien la solución que pusimos sobre la mesa cuando vimos que se consolidaba el bloqueo e íbamos a nuevas elecciones. Quisimos ser responsables y pusimos sobre la mesa al PSOE tres condiciones muy básicas para llegar a un pacto, y Sánchez no lo quiso asumir. Quizás ese giro llegó demasiado tarde y la gente entendió que era tacticismo. Que Cs había dejado de ser un partido útil precisamente para evitar que el Gobierno de España dependiese del independentismo. Cuando se nos dice que lo hicimos demasiado tarde, debo recordar que PSOE y Podemos alcanzaron un acuerdo de gobierno en 48 horas. Era posible ponernos de acuerdo en una semana, pero Sánchez nos dijo que iba a negociar con Podemos. ¿Qué papel aspira a tener Lorena Roldán en la nueva Ejecutiva. Fue portavoz nacional en la última. ¿Le gustaría repetir? Estoy a disposición del partido, como no puede ser de otra manera. Aportaré desde donde haga falta. «Al PSC ya lo conocemos desde hace mucho. Iceta ha defendido el referéndum, ha pedido indultos, ahora se opone al trilingüismo en la escuela pública…» ¿Su futuro político a medio plazo está en Cataluña o seguirá el camino de Inés Arrimadas y acabará por marchar? Cataluña como trampolín al Congreso o al Senado. No comparto esta visión que se hace de Cs, una lectura que en cambio no se hace por ejemplo de Gabriel Rufián (ERC)o de Laura Borràs (JpC). Mi futuro inmediato es en Cataluña. Me dejaré la piel aquí. Manuel Valls ha explicado que no descarta presentarse a las autonómicas. ¿Con un Cs que recupere su posición en el centro político es posible de nuevo la confluencia? No estoy de acuerdo con lo que dice. Cs siempre ha estado en el centro. Y lo hemos demostrado. Hemos sido capaces de pactar a derecha e izquierda. Y nuestras políticas así lo demuestran. Valls con sus votos apoyando a Colau evitó que gobernase Ernest Maragall (ERC) en Barcelona. Esa decisión se pone como ejemplo de decisión útil. En cambio Cs no lo hizo, hasta el punto de que eso implicó que se rompiese el grupo municipal que compartían. Al día siguiente de investir a Colau ya se vio la poca utilidad de ese gesto, ya que decidió colgar de inmediato el lazo amarillo en el balcón. Una simbología que expulsa a la mitad de los catalanes. Creo que teníamos razón nosotros cuando alertamos de quién era la señora Colau; quizás Valls no lo tenía tan claro. Nosotros ya la habíamos sufrido en los últimos años.Ernest Maragall es un independentista confeso, pero Colau ha actuado de muleta del separatismo en los últimos años. Lo hemos visto con su tolerancia de Colau con la acampada radical de plaza Universidad. Se lo advertimos a Valls, y no nos hizo caso, y eso precipitó la ruptura. «Avanzar escenarios cuando no hay ni siquiera elecciones convocadas no aporta nada» Insisto, ¿con Maragall de alcalde no hubiese sido peor? Había otra vía, que era la vía Collboni (PSC). Cuando Valls decide apoyar gratis a Colau esa posibilidad se rompe. El independentismo se propone boicotear el Barça-Madrid. Me parece una irresponsabilidad total, no solo la del Tsunami totalitario, sino la de los líderes independentistas que lo alientan. Confío en el trabajo que puedan realizar los Mossos, y espero que no tengamos que lamentar de nuevo su utilización política.
Fuente de la noticia ABC

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