Levante-Zaragoza: el partido que duró ocho años y medio

La sentencia del juicio sobre el posible amaño del partido entre el Levante y el Zaragoza en mayo de 2011 se hará pública mañana. El juez del caso, Manuel Aleis, ha citado a las partes para entregarles el escrito a las 11 de la mañana en la Ciudad de la Justicia de Valencia. En esos mismos juzgados se llevó a cabo el proceso con 42 acusados -la mayoría futbolistas de las aquellas plantillas de ambos clubes- que empezó el 3 de septiembre y quedó visto para sentencia el 18 de octubre. La causa ha tenido una gran repercusión mediática al ser la primera que trata un posible delito de corrupción deportiva en el fútbol español. La Fiscalía y las acusaciones particulares de la Liga y el Deportivo han mantenido durante la causa que el Zaragoza utilizó 1,7 millones para sobornar a los futbolistas del Levante, que en ese último partido de la temporada no se jugaba nada y en el que el club aragonés consiguió un triunfo que le permitió seguir en Primera, en detrimento del Dépor que descendió. El fiscal Pablo Ponce, que calificó el encuentro como «una estafa», sospecha que el equipo maño retiró de sus cuentas 765.000 euros en efectivo, que justificó con un documento firmado por el capitán Gabi Fernández como si se tratara de primas por la permanencia, y 965.000 euros en distintas transferencias a sus jugadores y cuerpo técnico y que posteriormente realizó unas falsas nóminas para camuflar esos movimientos. El vicepresidente de la patronal de clubes en ese momento, Javier Tebas, explicó en su declaración como testigo que interpuso la denuncia que dio pie a la causa en marzo de 2013, cuando un exjugador del Zaragoza, ante la situación de concurso de acreedores del club, acudió a su despacho de abogados buscando asesoramiento legal. Según su versión, el cliente -cuya identidad se ha negado a desvelar- le confesó los planes del club y le pidió que acudiera a los juzgados, como finalmente hizo. Por este motivo, la defensa de los acusados pidió la nulidad del proceso, alegando que Tebas traicionó el secreto profesional como abogado. También reclamaron la absolución de los mismos al entender que los indicios no bastan para una condena. Los jugadores del Levante tuvieron que justificar en sus declaraciones la parálisis de sus cuentas bancarias tras el choque y negaron en todo momento el amaño. Entre ellos, el excapitán granota Sergio Ballesteros, señalado como el posible enlace con los maños. Versiones contradictorias
Las versiones entre los directivos del Real Zaragoza y sus exjugadores fueron contradictorias. Algunos futbolistas y el exentrenador, Javier Aguirre, coincidieron en señalar que el antiguo propietario del club, Agapito Iglesias, los llamó para decirles que necesitaba dinero en efectivo para pagar las entradas y los autobuses para trasladar a la afición al partido a Valencia y estos le entregaron las cantidades ingresadas en sus cuentas. El entonces capitán, Gabi, acusó al Zaragoza de «engañarle» al pedirle que firmara el documento que utiliza el club para justificar la salida del dinero de sus arcas. Rechazan la versión de los entonces directivos del Zaragoza, que aseguran que se pactó una prima «especial» por la permanencia y se dio en efectivo antes del partido por la desconfianza de los jugadores a que el club pudiera abonar esas cantidades por su mala situación económica. Un dinero que, según ellos, jamás fue devuelto al club. La Fiscalía solicita dos años de prisión para todos los acusados, seis de inhabilitación en la práctica deportiva y una multa de 3,4 millones para cada uno, y a los tres dirigentes del club aragonés también se les imputa un delito de falsedad en documento mercantil. Les reclama otros dos años de prisión adicional. Para el Zaragoza pide una multa de mil euros diarios durante dos años.
Fuente de la noticia ABC

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