Las urnas, en vilo ante un tsunami llamado Vox

En la retina de muchos aún perdura la imagen de Santiago Abascal, líder de Vox, subido en un banco, micrófono en mano y dando un discurso ante apenas una decena de personas. Era en Sevilla, hace cuatro años. Nada hacía presagiar que de esa imagen pasaríamos a hablar del “tsunami” verde. Y es que, a pesar de las incógnitas que se plantean todo hace suponer que el voto silencioso, el voto oculto… es para Vox.

Si bien es cierto que lo ocurrido en las elecciones andaluzas no se puede extrapolar a nivel nacional, porque en esa ocasión la falta de movilización de la izquierda favoreció los intereses de Vox, no se puede negar que todos los partidos se muestran expectantes ante lo que puede llegar el domingo.

Las urnas se abren hoy a las 9:00 y todo está por llegar. Ante la dificultad para realizar encuestas, poco o nada se sabe del votante de Vox, no hay histórico que refleje una tendencia, los analistas sí se han fijado en la marea verde que Abascal y los suyos han conseguido concentrar en cada mitin que han dado por España. Miles de ciudadanos han acudido a los actos de Vox, incluso superando el aforo permitido. Un fenómeno que muchos han comparado con la aparición en escena de Podemos en su día.

Hasta las nueve de la noche, hora en que se cierran los colegios electorales en Canarias, no comenzarán a saberse los primeros resultados oficiales. Este año a diferencia de elecciones anteriores, no habrá sondeos a pie de urna, por lo que la expectación será aún mayor. Todo apunta a que será el PSOE quien gane, pero esto no implica que pueda gobernar en solitario. Es más, tras los dos debates hay quien señala que habría perdido hasta medio millón de votos en favor de Ciudadanos y Podemos.

La diferencia entre el bloque de la derecha y la izquierda es mínima y todo puede pasar. Las encuestas publicadas en esta larga precampaña y campaña electoral dan, con matices y según las empresas demoscópicas, prácticamente un empate entre las llamadas fuerzas progresistas y las del centroderecha, al igual que las estimaciones del último CIS, por lo que los escaños que consigan las opciones electorales más pequeñas, nacionalistas y regionalistas, pueden ser determinantes.

El barómetro del CIS de hace tres semanas reflejaba un alto porcentaje de electores por definir su voto. De hecho, más del 42 por ciento decía que tenía pensado votar, pero no tenía decidido a quien. El pasado lunes, ese porcentaje se había reducido en diez puntos según diferentes sondeos, pero seguía siendo muy alto y podría determinar la composición del nuevo Gobierno.

Según refleja la última encuesta de NC Report para La Razón (20 de abril), el bloque del centro-derecha alcanzaba los 11.997.000 votos, más que los que sumaron PP y Ciudadanos en las elecciones de junio de 2016. La movilización de la derecha es histórica, pero la fragmentación les sitúa entre los 163 y los 165 escaños, lejos de la mayoría absoluta situada en los 176 diputados. PSOE y Podemos llegarían a los 10.337.000 votos, y en escaños 150-156, aún más lejos de la mayoría absoluta que la derecha. Pero con el apoyo de las minorías de izquierda, de los nacionalistas vascos, de los republicanos catalanes y del partido de Otegi alcanzarían entre 176 y 184 diputados.

Y, si bien esta encuesta le otorgaba a Vox entre 13 y 14 escaños, el resto de formaciones políticas se muestran nerviosas por lo desconocido. Esta noche se conocerán los resultados, pero seguramente, no será hasta después de las municipales y autonómicas de mayo cuando por fin sepamos cómo quedará configurado el nuevo gobierno.

Así será el recuento

Los votos que se depositen en las elecciones generales de este domingo, más de 36 millones de electores están llamados a las urnas, serán objeto de un doble recuento: primero en las mesas electorales nada más cerrarse los colegios y, a partir del miércoles, 1 de mayo, se procederá a un escrutinio general en las juntas electorales provinciales, incluyendo ya las papeletas enviadas desde el extranjero.

A las ocho de la tarde se introducirán en las urnas los sobres de los votantes por correo, cuyas papeletas han sido llevadas por trabajadores del operador postal a lo largo del día, y votarán los miembros de la mesa.

A continuación se dará por cerrada la mesa electoral y comenzará el escrutinio de los votos. En primer lugar se contarán los votos al Congreso y después se contabilizarán las papeletas del Senado. En los colegios de la Comunidad Valenciana se contarán en tercer lugar los votos emitidos para las elecciones autonómicas.

Finalmente, a partir del miércoles día 1 de mayo y siempre antes del sábado 4 de mayo, se procederá a un segundo recuento, el escrutinio general, esta vez en las juntas electorales provinciales, incluyendo el voto de los residentes ausentes (CERA) llegado desde el extranjero.

Fuente de la noticia La Razón

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