La vela, confinada ilegalmente en el CEAR de Santander

El Equipo Olímpico de vela, que representará a España en los Juegos de Tokio en julio de 2021, lleva desde el día 15 de marzo confinado en el CEAR de Santander incumpliendo el Real Decreto por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19. El 12 de marzo se suspendió el Trofeo Princesa Sofía, que se iba a celebrar en la bahía de Palma del 25 de marzo al 4 de abril y en el que el Equipo Olímpico iba a participar en pleno. Ante esta suspensión, la Real Federación Española de Vela, y antes del confinamiento general de la población, puso a disposición de los regatistas, entrenadores y equipo pluridisciplinar las instalaciones del CEAR de Santander, no siendo obligatorio que los deportistas aceptaran la proposición de la Federación. Los RS:X, a casa
Los regatistas de la clase RS:X, tanto en categoría masculina como en la femenina, rehusaron la propuesta y se marcharon cada uno a su casa, pero el resto del equipo accedió al ofrecimiento y viajaron a Santander para encerrase en el CEAR. Se trata de las figuras de la vela española entre los que se encuentran nombres tan sobresalientes como Jordi Xammar, Nico Rodríguez, Támara Echegoyen, Paula Barceló, Diego Botín, Iago López Marra, Silvia Mas, Patricia Cantero, Tara Pacheco o Florian Trittel, entre otros, capitaneados por el director de Preparación Olímpica, Santiago López Vázquez. El 17 de marzo se declaró dentro del estado de alarma el confinamiento de la población y la Federación dio a elegir a los regatistas si marcharse a sus casas o permanecer allí, pero con la condición de que nadie podría volver a entrar una vez estuvieran cerradas las puertas. Por entonces, la salud individual del equipo era satisfactoria y no se preveía que hubiese ningún infectado por el virus, a pesar de que el riesgo era muy grande, ya que los deportistas habían convivido en Palma de Mallorca con miles de regatistas de distintos países que se entrenaban semanas antes para afrontar el Trofeo Princesa Sofía. El Consejo Superior de Deportes, que se enteró de este confinamiento por los medios de comunicación, se puso en contacto con Julia Casanueva, presidenta de la Federación, instándola a que todo el mundo abandonara las instalaciones de la bahía santanderina. Casanueva se negó, basándose en que estaban confinados y que no había peligro de contagio ya que ninguna persona del exterior entraría en las instalaciones y nadie de dentro saldría. Además, Casanueva se amparó en que el CEAR no pertenece al CSD porque es una propiedad del Consorcio formado por el Ayuntamiento de Santander, la Comunidad de Cantabria y la Federación Española de Vela. Tras varios avisos, el CSD, que cerró todos los CEAR, los CAR e incluso la Residencia Blume de Madrid, puso en conocimiento del Gobierno de España este confinamiento ilegal, por lo que es muy probable que en las próximas horas los deportistas deban abandonar el CEAR al estar incumpliendo el Decreto Ley. Según los deportistas, con los que ABC ha estado en contacto durante todo el mes de marzo, el confinamiento es voluntario y esta basado en un plan de entrenamientos «indoor», charlas técnicas y de meteorología, controles médicos y control de la alimentación. Ninguno de ellos ha mostrado signos de contagio, aunque uno de ellos lleva varios días aislado porque tiene tos sin fiebre y por precaución se le ha apartado del resto de regatistas.
Fuente de la noticia ABC

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