La Serbia de Djokovic cae en un agónico dobles ante Rusia

Enterró la cabeza Viktor Troicki en la toalla. Había tenido Serbia tres bolas de partido ante Rusia, pero se esfumaron con dos errores suyos de bulto. Y Novak Djokovic solo pudo abrazarlo y darle un beso en la cabeza. Serbia se queda sin semifinales después de un partido agónico ante Rusia (6-4, 4-6 y 7-6 (10-8)) de 2 horas y 13 minutos en el que hubo enfados, puntazos y lágrimas. Quería Novak Djokovic sumar una segunda Ensaladera para Serbia. La primera y única se conquistó en 2010 y el número 2 del mundo defiende siempre que competir por su país es algo único que le hace mucha ilusión. Pero es Rusia quien celebra el pase a las semifinales, pues no pudo copmletar la remontada después de sumar el empate ante Karen Khachanov y participar también en la dupla definitiva. No había margen de error después de que Filip Krajinovic perdiera la primera parte contra Andrey Rublev, y Djokovic asumió las dos entregas con la tensión al alza. Tanta como para protagonizar un momento muy tenso con el juez de silla y hasta de recibir una sanción por lanzar una pelota a la grada. La competitividad le supuraba. Tanta la adrenalina, que también pidió un tiempo para relajarse, con el fisio atendiendo su codo como modo para encontrar un respiro. Pero los rusos tomaron la iniciativa en el partido, seguros a pesar del cansancio porque son ellos, Khachanov y Rublev, Rublev y Khachanov, quienes han llevado a Rusia hasta las semifinales. Han jugado todo: seis partidos en la fase de grupos contra Croacia y España y estos tres ante Serbia. Y no fue ni fácil ni tranquilo. Lideraron la primera manga, pero la rabia de Djokovic sacó lo mejor de sí mismo en el segundo, obligando a temblar a Khachanov, que cedió el segundo set con uan doble falta. Ya en el definitivo, logró un break conciliador y hasta levantó dos opciones de rotura en el séptimo juego. Quería las semifinales. Quería la Ensaladera. Pero jugar en el dobles significa también confiar en el compañero y la contienda se marchó al tie break. Y ahí, el drama. Se labraron unos buenos puntos y hasta optar a tres bolas de partido, con 6-5, 7-6 y 8-7, especialmente doloroso perder la tercera porque el volea de Troicki no entrañaba apenas dificultad. Pero el héroe de la Davis de 2010 se enredó con sus propios nervios y estrelló la pelota en la red. Y en la desesperación, Djokovic le quitó un golpe de las manos que supuso el match ball para los rusos. El tenis, siempre caprichoso, eligió a Khachanov y Rublev, abrazados en el suelo para celebrar el pase, agónico, a las semifinales, a costa de una Serbia que acabó desesperada y con Djokovic, número 2 del mundo, sin el premio de brillar con su país. Troicki tardará en olvidar esa volea.
Fuente de la noticia ABC

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