La rocambolesca historia de la escapada de Puskas a España

La segunda Copa de Europa marcó la leyenda del Real Madrid de «Don Santiago». El conjunto español ganó la segunda edición en el Bernabéu frente a la Fiorentina y el torneo ya tenía un equipo en la diana de todos. Fue la temporada en la que Puskas, Czibor y Kocsis jugaron con el Honved la competición, que había sido el mejor equipo del mundo en los años 1953 y 1954, pensando en fugarse y no volver a la Hungría comunista, cuyo pueblo se había levantado en contra y fue pisotedo por los soviéticos. Aquel Honved, base de la selección que perdió la final ante Alemania en el Mundial de Suiza 1954, ya no pensaba en fútbol, sino en escapar del yugo soviético. Los tres artistas del balón se escaparon a Europa primero y a España finalmente. No volvieron a Budapest. Un año y medio más tarde, Puskas fichaba por el Real Madrid. Los otros dos delanteros lo hicieron por el Barcelona. Antes, el Real Madrid de Di Stéfano, Rial, Gento y Kopa, fichado en 1956 tras vencer en la primera final al Stade de Reims, alcanzó el apogeo con su segundo título el 30 de mayo de 1957. El fino extremo derecha francés se transformó en otra leyenda madridista. Ayudó a conseguir el primer doblete de Liga y Copa de Europa en la historia del club. Tras eliminar a Rapid de Viena y Niza, al Real Madrid le esperaba en semifinales el Manchester United, señalado como gran aspirante. Los legendarios «Busby babes» estaban convencidos de poder derrocar al campeón, pero la realidad fue otra. Los blancos lograron un 3-1 en casa y controlaron perfectamente a su rival en Old Trafford, 2-2, y alcanzaron su segunda final, que se disputaba en el Bernabéu en honor del primer campeón, que al final también sería el segundo. El Real Madrid revalidaría su título ante la Fiorentina en un Santiago Bernabéu repleto. La férrea defensa del campeón italiano complicó mucho el partido. En el tramo final, Di Stéfano, de penalti, y Gento, al superar la salida del portero italiano, materializaron la superioridad de los madridistas en los minutos 70 y 76. El trono europeo seguía siendo blanco. Puskas vio como el Real Madrid ganaba la segunda Copa de Europa cuando él estaba inhabilitado, por negarse a volver a la Hungría comunista Aquel 30 de mayo de 1957, el viernes es el aniversario, el Real Madrid ganó la segunda de sus trece Copas de Europa. La afición madridista pudo ver en directo como su equipo ganaba el título de campeón continental. En paralelo, el Honved, un equipo que aspiraba a todo, no podía hacerlo. La invasión soviética de Hungría tras el levantamiento popular convirtió al equipo en un grupo de individualidades que en cada viaje pensaba si quedarse donde estaba y no volver o regresar y vivir en el país comunista. El Honved se midió al Athletic de Bilbao. Los húngaros perdieron el partido de ida por 3-2 en San Mamés, pero antes de que pudiese disputarse el partido de vuelta estalló la revolución húngara de 1956. El conflicto, en protesta por las políticas impuestas desde la Unión Soviética, provocó que los jugadores decidieran no regresar a Hungría y dispusieron que el partido de vuelta se disputase en el estadio Heysel de Bruselas. Puskas marcó el definitivo 3-3 en Bélgica, pero su equipo fue eliminado por el 6-5 en el global de la eliminatoria y los jugadores húngaros quedaron en una grave disyuntiva. Llamaron a sus familias de Budapest, y a pesar de la oposición de la FIFA y las autoridades del fútbol húngaro, organizaron una gira de recaudación de fondos por Italia, Portugal, España y finalmente Brasil. Después de regresar a Europa, los jugadores se separaron. Algunos, incluyendo Bozsik, regresaron a Hungría, mientras que otros, como Czibor, Kocsis y Puskas, se quedaron en la Europa Occidental. Tras dejar Hungría en 1956 y no regresar, Puskas fue juzgado por su grado militar en su ausencia bajo las acusaciones de «traidor a la patria» por el régimen comunista y no pudo volver a su país hasta 1981. Fue inhabilitado por la FIFA y por la UEFA por negarse a regresar a Budapest, hecho que le impidió jugar en Europa durante dos años. Se trasladó a Austria, donde entrenó con el Wiener Sport-Club, y después a Italia. Vivir en el norte de Italia le hizo adquirir doce kilos, porque todos los días comía pasta. Puskas continuó apartado de los terrenos de juego y decidió establecerse en España tras la poca suerte obtenida. Hasta que el 11 de agosto de 1958, con 31 años, con bastante peso de más y con la negativa del secretario técnico del club, José Samitier, firmó por el Real Madrid. Fue un gran acierto de Bernabéu, que dio una lección a Carniglia y a Samitier. Puskas fue, para muchos, el mejor jugador de la historia y lo demostró en el club español. Su promedio de 0,92 goles por partido, 242 dianas en 262 encuentros, solo lo ha superado Cristiano Santiago Bernabéu hizo de él una apuesta personal. El mandatario exigió a Carniglia, el entrenador, también reacio, a ponerle en forma y que jugara. Primero fue suplente. Bernabéu le pidió a Carniglia que le diera partidos. Y formó una de las mejores delanteras jamás vistas en la historia compuesta por Raymond Kopa, Paco Gento, Héctor Rial y Alfredo Di Stéfano. Fue un gran acierto de Bernabéu, que dio una lección a Carniglia y a Samitier. Puskas fue, para muchos, el mejor jugador de la historia y lo demostró en el club español. Puskas se erigió de nuevo en un jugador de categoría mundial. Ganó las Copas de Europa de 1959, 1960 y 1966. En la final de 1960, ante el Eintracht, el mejor partido de la historia, el magyar anotó cuatro goles. Di Stéfano hizo tres. Dejó el club blanco con 242 goles en 262 partidos, con un porcentaje de acierto del 0,92 por encuentro. Solo Cristiano lo ha superado. Puskas y el Real Madrid hicieron leyenda juntos desde agosto de 1958. El 30 de mayo de 1957, el club blanco escribió otra página de platino, su segunda Copa de Europa, mientras Puskas esperaba poder jugar. FICHA TÉCNICA del 2-0, el 30 de mayo de 1957 Real Madrid: Alonso, Torres, Marquitos, Lesmes II, Muñoz, Zárraga, Kopa, Mateos, Di Stefano, Rial y Gento. Fiorentina: Sarti, Magnini, Orzan, Cervato, Scaramucci, Bizzarri, Segato, Julinho, Gratton, Virgili y Montuori. Goles: 1-0 (min. 70): Di Stéfano, de penalti. 2-0 (min. 76): Gento, al superar la salida de Sarti.. Árbitro: Leo Horn (Países Bajos). Estadio: Santiago Bernabéu: 127.ooo espectadores.
Fuente de la noticia ABC

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