La canasta española asegura el relevo

Hace tiempo que se fueron apagando las luces del Mundial júnior de 1999, germen de las dos décadas de éxitos que acumula la canasta nacional. Retirados Felipe Reyes, Navarro o Calderón, el espíritu sigue vivo en el vestuario de la selección, pero va más allá. Porque cada vez es más potente la cantera española, que este verano ha ganado medallas en 7 de los 9 campeonatos en los que ha participado. Relevo asegurado. El domingo, España se paralizó para seguir la final del Mundial. Frente al televisor, miles de niños que sueñan ya con ser como Ricky Rubio o Marc Gasol. Modelos a imitar, como lo son Rafa Nadal, Mireia Belmonte o Carolina Marín. La mejor forma de alimentar el amor por el deporte. Para seguir amasando talento desde las escuelas. «Tenemos muchos vídeos y fotos de colegios que pusieron el partido de semifinales el viernes. Otros muchos habrán visto la final en su casa. España se ha paralizado otra vez por el baloncesto y eso crea sin duda los “Rickys” y los “Gasoles” del futuro. Pero también a las “Laias Palau” y a las “Albas Torrens”, explica a ABC José Ignacio Hernández, director deportivo de la Federación. Parece inagotable el talento fabricado en los clubes y al que las federaciones autonómicas y española dan forma cada verano. Porque la familia es el vestuario de la selección absoluta y el de todas las demás. «No sé si es una cuestión de talento o de trabajo. Quizá un poco de las dos. Además, está el gen ganador que tiene el jugador español y que es algo que se trabaja desde pequeños. Aquí hay campeonatos nacionales desde que son muy jóvenes y eso ayuda a competir cuando son mayores. Es algo único en Europa y en el mundo», señala el técnico salmantino. Ese relevo en la absoluta masculina se ha dejado entrever en las ventanas de clasificación, donde reside por cierto buena parte del éxito en el Mundial. Allí Scariolo ya le dio la alternativa a alguno de los que vienen pidiendo paso como Jaime Fernández, Sebas Saiz, Oriol Paulí o Darío Brizuela. Aunque es sobre todo en la sub 20 donde aparecen los talentos más importantes. Carlos Alocén, base del Zaragoza fichado por el Real Madrid, Usman Garuba o Santi Aldama. Jugadores llamados a recoger el testigo de Ricky, Llull y Víctor Claver. «Sé cuánto trabajo hay detrás para tener el verano que hemos tenido. Y repito, no es tanto una cuestión de lo que hemos ganado este verano. Es una cuestión del trabajo que se ha hecho en la academia. El sentido de continuidad y de pertenencia. Y eso es lo que queremos transmitir a los que vienen detrás. No podemos dejar la herencia de los júniors de oro como una losa o una mochila llena de plomo que tienen que llevar los jóvenes», explica Scariolo sobre el camino a seguir, similar al que ha puesto en funcionamiento en este Mundial de inolvidable recuerdo para el baloncesto español. Legado para el futuro
«Tienen que confiar, trabajar y entender que igual tendrán menos talento pero contarán con otras armas con las que poder competir. Esa será su realidad. Ojalá nazca otro Pau, otro Juan Carlos, otro Marc u otro Ricky. Pero el legado que queremos dejar es ese, que se puede competir y buscar la manera de hacerlo. Sentir que la pasión y el amor por el juego y la camiseta que llevas y que el deseo por emular a estos ejemplos te lleva a superar barreras que parecían insuperables», insiste el seleccionador,
Fuente de la noticia ABC

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