Irán amenaza con cerrar el Estrecho de Ormuz por el bloqueo de EEUU

Continúa el aumento del precio del petróleo, en máximo anuales y sin dejar de crecer. El último repunte, del 3%, hasta alcanzar los 74 dólares por barril, ha sido provocado por el anuncio de EE UU de que no está dispuesto a renovar los permisos de los que disfrutaban ocho países para comprar petróleo de Irán. El régimen de los ayatolás se ha revuelto contra las sanciones con amenazas y la Casa Blanca le ha respondido que cualquier maniobra en ese sentido será considerada injustificada. Concretamente, Teherán proclamó que cerraría el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz. Una soflama inflamable, que fuentes del Gobierno de EE UU se apresuraron a censurar.

En un comunicado, la Casa Blanca afirma que «esta decisión pretende dejar en cero las exportaciones de petróleo de Irán para privar al régimen de su principal fuente de ingresos». «Cualquier entidad que interactúe con Irán», señaló el secretario de Estado, Mike Pompeo, «deberá de hacerlo con debida diligencia y actuar con precaución». Se trata de la enésima vuelta de tuerca en la nueva política estadounidense respecto a Irán. Una táctica muy lejos de los afanes pactistas y diplomáticos del anterior Ejecutivo, que fió la solución al problema nuclear iraní y la amenaza existencial que suponía para sus vecinos a un acuerdo refrendado por todos los grandes actores de la comunidad internacional. Pero Trump no tardó en liquidar el acuerdo. Cabalgó en la campaña de 2016 convencido de que se trataba de una pésima solución.

Entre la batería de sanciones ulteriores a la ruptura del acuerdo figuraba de forma destacada el estrangulamiento de las exportaciones del petróleo. Y el final de la moratoria a esas ocho naciones supone la última paletada para consolidar el perímetro del aislamiento económico. No en vano Irán todavía vendía crudo por valor de cerca de 50.000 millones de dólares. En palabras del propio Pompeo, con la no renovación de la moratoria desaparecerá el 40% de la financiación del país.

Fuente de la noticia La Razón

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