Guillermo Altadill: «Si Maragall hubiera pensado en micro-eventos no se hubieran celebrado unos Juegos Olímpicos»

Guillermo Altadill Caudet (Barcelona, 15/06/62). Padre de cuatro hijos, de los cuales el mayor, Willy, ha seguido sus pasos como navegante oceánico. Sus inicios fueron gracias a su progenitor en el RCM de Barcelona. Afincado desde hace casi tres décadas en Girona. Ha tocado todos las categorías y clases, desde la vela olímpica en la que ha sido regatista y entrenador (en Seúl como suplente y en Barcelona, Atlanta, Sidney y Atenas como entrenador). Ha participado en 10 vueltas al mundo en distintos formatos con tripulación y a dos, fue uno de los ideólogos de la Barcelona World Race –en la que ha regateado dos veces con Estrella Damm y Neutrogena-. Formó parte del Team Germany en la 32 Copa América de Valencia como jefe de meteorología. Inconformista como nadie dice las cosas como las piensa y es por ello que siempre lucha hasta el final por lo que cree. Aparte de navegar, también se dedica a la pintura , estudia Geografía,Historia e Historia del Arte y de vez en cuando escribe artículos, en el año 2004 publicó ‘Aventureros del Mar’, libro mitad autobiográfico, mitad histórico. ¿En qué anda metido actualmente? Actualmente estoy navegando en varios tipos de barco. Tengo un proyecto, colaborando con Iker Martínez para organizar un poco la nueva clase offshore olímpica mixta. El año pasado ya estuve en el Campeonato de Europa Offshore Mixto para ver cómo era el formato y empezar a navegar en esta modalidad. Estoy navegando en Dragón desde hace relativamente poco, donde hay muy buenos regatistas y que me sirve para estar en activo. Cuando empiece la temporada también tengo algunos proyectos en barcos de navegación media con quilla pivotante y foils. También estoy navegando en barcos clásicos con armadores que combinan barcos modernos y clásicos. Esta es un poco mi situación actual en espera que haya alguna regata oceánica importante en la que poder participar. Esto es presente ¿y su futuro más inmediato? Eso nunca se sabe, ya que salen proyectos de un día a otro. Pero a lo que se refiere a vueltas al mundo, desafortunadamente en España y a nivel mundial, al desaparecer Volvo como patrocinador de la vuelta al mundo con tripulación y la incertidumbre que hay con la Barcelona World Race, solo queda la Vendée y es una regata que me gusta y en la que he estado involucrado como preparador de Alex Thomson, pero no me la he planteado aún. Eso quiere decir que no descarta la Vendée. No la descarto. Lo que pasa es que la Vendée es el sueño de todo regatista, es como un reto personal. Yo me planteo las regatas no solo como un reto personal, sino como un reto deportivo para ganar la regata. Si hiciera una Vendée lo quiero con las garantías de luchar para ganar y para eso necesitas un buen patrocinador y en España la cultura de las regatas en solitario no está arraigada como en Francia, con lo que se hace difícil contar un patrocinador que esté al nivel para poder ganarla. ¿Cómo ve la reactivación que ha tenido la clase Dragón en España? Buena parte de la flota son armadores que no quieren gastarse grandes fortunas como los TP52 o Maxis, y en cambio quieren formar parte de un equipo pequeño donde pueden llevar el barco y con una buena tripulación. Otros son buenos regatistas que utilizan la clase para navegar con flotas numerosas y estar en activo en vela ligera. Se ha hecho es un centro de concentración Europeo en Puerto Portals y esto ha facilitado que regatistas españoles como Jorge Forteza que se hayan involucrado en la clase por cercanía. Nosotros lo hemos hecho este año y la verdad es que te encuentras con un barco diseñado hace 90 años con regatistas de todo tipo, olímpicos, de grandes barcos, oceánicos…muchos lo hacen para seguir en forma y regatear en una flota de 40 o 50 barcos y otros porque les han contratado como profesionales. Es curioso que en un barco tan antiguo y pequeño se encuentren todo tipo de regatistas. Todo lo que sea navegar y estar en activo sirve, da igual que navegues al día siguiente en un barco de quilla corrida o un catamarán con foils. Todo suma. Vaya, que lo importante es navegar. He tenido la suerte de navegar y no quedarme encuadrado en una sola clase. Desde vela olímpica en donde he pasado por casi todas las clases hasta los barcos más grandes como los maximulticascos oceánicos o IMOCA’s. De todos aprendes y adquieres una experiencia ,te enfrentas a regatistas buenos de cada clase, y adquieres conocimientos de todos Cuando pusieron foils a los IMOCA o cruceros IRC o ORC. Todo ayuda. Ha podido ver la vela desde dentro como regatista y desde fuera como entrenador. El ser entrenador de regatistas buenos con la que he tenido la suerte de trabajar, te permite poder analizar tanto la parte técnica como la psicológica para poder enfocar una preparación olímpica con un objetivo, que es la medalla. Todo me ha servido. Los años que estuve con Fernando y Pepote preparando Atlanta en la que al final ganaron la medalla de oro, la experiencia me sirvió para llegar a los catamaranes oceánicos, ganar The Race. Era una persona en el barco que tenía la experiencia de la vela ligera y que la supe combinar con la oceánica. Vengo de los dos mundos. Hoy en día es más frecuente, pero en aquella época o era de vela oceánica o de olímpica. Igual que la Copa América me aportó trabajar como un gran equipo con unos medios ilimitados a nivel de navegación y meteorología, me sirvió como profesional pero también para aprender mucho Ha entrenador todas las clases olímpicas. Cada barco es totalmente distinto, entre un Star o un Tornado. Uno es un barco completamente táctico y el otro es un barco de velocidad. De todos aprendí y luego me sirvieron para otros proyectos en los que yo era quién llevaba el barco. Te ayuda ver la perspectiva desde fuera y cuando tu eres el regatista sabes lo que puedes pedir al entrenador. ¿Qué le gusta más entrenar o navegar? Me gusta mucho entrenar. A veces lo hago para complementar mi propia preparación, irte al otro lado, entrenar a gente joven y adquirir conocimientos que desde tu propio barco no llegas a ver. Las nuevas generaciones tienen en ocasiones más conocimientos e información y la curva de aprendizaje es mucho más rápida que antes y tienen acceso a una información que antes te costaba mucho tiempo en tener. Entrenar me gusta porque puedes ir pasando de un lado al otro (de la lancha al barco ) y adquiriendo experiencia, desde fuera ves cosas que desde el barco es imposible ya que tienes otra perspectiva La World Sailing ha elegido vela offshore para París 2024. ¿Se le abre una posibilidad de participar como regatista en unos JJ.OO.? Hay una polémica entorno a esto. La World Sailing ha sacado al Finn, que es un barco histórico y en el que solo pueden navegar regatistas con unas determinadas condiciones físicas. Pero a mucha gente le digo que poder ver en unos Juegos a unos a una mezcla de mitos de la vela como Loïck Peyron, Paul Cayard, Ken Read, Iker Martínez, Xabi Fernández junto con regatistas jóvenes como por ejemplo Willy Altadill, que han estado en los dos mundos. Es una cosa que mediáticamente y como espectáculo es un valor para la vela en unos Juegos. Es una regata mixta, que es una condición que es la que busca el deporte y el olimpismo de integrar a la mujer al 50%. Yo he navegado en doble y es una evolución del deporte . A nivel mediático, hacer una regata de 40-50 horas oceánica dentro de unos Juegos, es una maratón de vela dónde te juegas una medalla, la posibilidad de seguimiento las 24 horas es una cosa que atraerá al público, no solo al de vela ligera sino también al de vela oceánica. Si es en Francia donde es un deporte de masas como es la Vendée que mueve a medio millón de personas, en unos Juegos será lo más visto de cualquier deporte, equiparando la final de los 100 metros. Creo que esta modalidad es una evolución de nuestro deporte y muchos países han empezado a prepararlo y así como Iker y yo ya hemos empezado, emplazamos a que la federación se ponga las pilas y no desaproveche esta oportunidad, porque España es hoy en día una potencia en vela oceánica La RFEV aún no tiene un programa para esta modalidad. Cuando se confirmó el offshore como olímpico, me llamaron para participar en el primer Europeo en la clase L30 y fui. Muchos países pensaron lo mismo, que el que empieza antes empieza mejor. Por un lado el desconocimiento de la federación española en esta disciplina es total y también es entendible que prioricen los Juegos de Tokio que están en medio. Muchos países como Estados Unidos, Alemania o Francia, ya han empezado a ver el panorama de tripulaciones que tienen, en qué barcos, porque aún se sabe con qué barco se competirá en París y montárselo por su cuenta. Por nuestra cuenta lo hacemos por no perder el hilo y no empezar tarde. Hay que hacerlo pronto y que la federación lo antes posible ponga a gente con experiencia, porque es una disciplina diferente, hace falta unos entrenadores con una capacidad distinta, totalmente diferente a lo que pueda ser un 470 o un Laser. Y para ello, ¿qué habéis pensado hasta que la RFEV se ponga en marcha? A la vuelta del europeo vi que en España teníamos que ponernos a trabajar en ello. Y como aún la World Sailing no ha designado el barco, se me ocurrió en la clase J80 que tiene una flota importante relativamente baratos, reconvertirlo en un barco para poder hacer regatas de 24-48 horas y que las tripulaciones jóvenes mixtas o no, hacer un pequeño circuito y cuando la RFEV cuando haya que ir a un campeonato, pueda elegir a la mejor tripulación de este circuito hasta que se decida que barco es y que cada uno en función de sus posibilidades lo adquiera o lo alquile. Con Iker estuvimos haciendo un estudio y lo que se necesitaba en cuanto a seguridad y demás, y vimos que el J80 podía ser una buena opción. Hace unas semanas hicimos una navegación experimental Iker con Patricia Suárez y yo con Julia Rita, para probar si era posible. Y encontramos que con unos pequeños cambios es una buena solución para empezar Hay clubes que se han prestado a ayudar. El que da primero, da dos veces. La vela y cualquier deporte mecánico y el que empieza antes tiene más posibilidades de hacer algo. Hay que empezar ya, no podemos esperar a que pasen los Juegos, las elecciones federativas…todo esto ralentiza y es perdida de tiempo. Como la federación no lo ha hecho, pues por nuestra cuenta comentándolo con la clase y algunos clubes para ir entrenando y probando tripulantes. Estamos preparando Tokio, pero dentro de nada estaremos preparando París. Volviendo a la vela oceánica. Fue uno de los fundadores de la Barcelona World Race, ha estado en las tres anteriores, dos como regatista y una como asesor. ¿Cree que es recuperable? Sí, he estado desde el principio involucrado y también con el grupo de personas que empezó la Barcelona World Race. En este grupo había gente de distintos ámbitos tanto de la náutica, como de la empresa, de la política…y todos tiramos para adelante un concepto que fue referencia durante 12 años, que de la nada pasamos a ser escuela de navegantes oceánicos, que fue un vivero de gente. Salieron regatistas que siguen en activo, que empezaron con un concepto a partir de una fundación. De la noche a la mañana tuvimos una gran flota de IMOCA, cosa que solo ocurría en Francia, un gran presupuesto y regatistas que dieron la vuelta al mundo. Se dieron muchos puesto de trabajo y de repente por una serie de circunstancias, una dejadez política y errores del Ayuntamiento de Barcelona se ha dejado perder una edición pero aún teníamos la esperanza de que con las exenciones fiscales que aún siguen en vigor, se pudiera hacer algo. Nos hemos dado cuenta que el Ayuntamiento de Barcelona ha cambiado sus prioridades y tiene un discurso del que habla de micro-eventos desconocidos. Si una persona como Pasqual Maragall hubiera pensado en micro-eventos no se hubieran celebrado unos Juegos Olímpicos, si Joan Clos hubiera pensado en hacer una micro-regata no se hubiera hecho la Barcelona World Race ni se hubiera llegado al nivel de regatistas que se ha llegado. Desconozco porque pierden esta oportunidad, pero hay un grupo de gente, no solo de la vela, sino también del empresariado que estamos mirando de llevarlo a otro lado. Si Barcelona no quiere, sus razones tendrá, o allá su conciencia de dejar perder una regata que como deporte, aventura y sostenibilidad le había venido muy bien como imagen a Barcelona, siendo un referente mundial. Iremos a otro lado. Tristemente es así. Si no les gusta no hay que forzar a nadie. Se dan las mismas condiciones de hace 12 años en las que Barcelona perdió la posibilidad de hacer una Copa América, la salida de una Volvo y cuando se dieron cuenta de que habían cometido estos fallos, nos llamaron rápidamente para diseñáramos una regata y que fue la Barcelona World Race. Estoy seguro que si esto vuelve a ocurrir se darán cuenta y espero que sea tarde y nosotros hayamos hecho algo en otro sitio. ¿Y no cree que a corto plazo no van a recapacitar? Convencer a gente que no te escucha es muy difícil. Esto es lo que recientemente no ha pasado en una reunión a muy alto nivel con gente de una credibilidad incuestionable y que ha expuesto a gente importante del ayuntamiento todos los recursos económicos y técnicos para organizar la cuarta edición de la Barcelona World Race, con las exenciones fiscales y ni siquiera se lo han planteado. No es una cuestión de poner dinero. El presupuesto se les daba hecho y cubierto por patrocinadores. Para el Ayuntamiento era un proyecto de llaves en mano, como puede ser la Marató de Barcelona, cubierto por empresas externas, pero ni han escuchado a esta gente. El porqué no tengo ni idea, es una incógnita. Si quieren hacer micro-proyectos es porque tienen micro-cerebros, no podemos hacer nada por ellos. Y eso que el Ayuntamiento aprobó en pleno la continuidad de la Barcelona World Race. Dimos varias opciones para que no se perdiera un evento de esta magnitud y todos los grupos, excepto la CUP, aprobaron que debía trabajarse para recuperar la Barcelona World Race, y ahora el concejal de deportes del PSC, David Escudé, es el que más pegas pone. Ni yo ni personas de mucho más nivel social, político y económico que estaban por la continuidad de la BWR lo entendemos. Cuando alguien ni te escucha, tienes que buscar alternativas e irte donde te quieran. Nosotros no pedimos dinero, lo aportamos a través de patrocinadores que ellos no saben captar . Pero si no te lo aceptan o no quieren un evento que atrae público, pues nada, que sigan perdiendo eventos deportivos y de negocio. Lo siento por la ciudad. ¿Y donde cree que puede estar el problema? Barcelona está saturada de eventos y de turismo. O han perdido la ilusión o tienen la obsesión de que hay que descongestionar Barcelona. A lo mejor tiene su lógica, pero a la larga esto no es bueno, puede pasar de tener demasiado a no tener nada. Iremos a otras provincias, yo nací en Barcelona pero vivo en la Costa Brava, ¿porque no irnos ahí? O algún otro lado en España que quieran tener una competición de este nivel, un deporte azul que une culturas a través del océano. Vamos a ver. Se creó la marca Barcelona en el mundo de la vela Recuperar ahora la Barcelona World Race tiene muchas ventajas. Hay una Vendée Globe que no tiene discusión, había una Volvo Ocean Race que está en un momento inestable que puede desaparecer y la Barcelona World Race era justo lo que necesitaba la clase IMOCA que tenía por un lado la vela en solitario y con tripulación. Y la BWR era un punto intermedio. A lo mejor había que cambiar el formato y propuse que parara en Sydney y en Río, uniendo tres ciudades olímpicas o haciendo una prologo en Marsella, que será olímpica en 2024. La Barcelona World Race como marca ha sido un referente , me preguntaban en Estados Unidos, en Australia, donde su referencia era hacer una vuelta al mundo en doble y aquí la teníamos montada. Si se añade la nueva modalidad que hablábamos antes de la vela olímpica doble offshore, Barcelona por su cercanía con Marsella podría ser el centro de la vela olímpica oceánica mixta y un centro de actividad con los IMOCA ,traer equipos como en su día hice con Hugo Boss a Sant Feliu de Guíxols a entrenar, con lo cual esto aporta directamente puestos de trabajo. La marca BWR ha existido y ha tenido éxito pero el mismo Ayuntamiento que la creó, la está matando Y su hijo Willy ha seguido sus pasos. De los cuatro hijos, el mayor es el que se ha dedicado a la vela oceánica como profesional y ya ha dado dos vueltas al mundo. Y me preguntan ¿porque solo Willy? A lo mejor al ser el mayor me concentré más en llevármelo a navegar y enseñarle, en que se lo pasara bien navegando. en Optimist en Palamós, lo llevaba a navegar conmigo desde muy pequeño, incluso en alguna travesía. Antes era él el que venía a despedirme en las regatas oceánicas, y ahora voy yo a despedirle a él. Una de las cosas que nos hacía ilusión era poder hacer una Barcelona World Race juntos.
Fuente de la noticia ABC

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