Guardiola, más lejos que nunca

El discurso y las explicaciones de Pep Guardiola suenan más huecas que nunca en la parte de Manchester que viste de azul, la que el sábado abandonó hundida el Etihad Stadium tras la decepción en el derbi (1-2). Derrota especialmente dolorosa porque se produjo ante el eterno rival de la ciudad, pero, sobre todo, porque dejó al City a catorce puntos del Liverpool. Una brecha gigantesca, un abismo respecto al líder de la Premier League que sorprende a unos aficionados que comenzaron el curso ilusionados ante el reto de que el español guiara a su equipo al tercer título de liga consecutivo. Los malos resultados, sin embargo, han ido minando un bonito sueño. A estas alturas de la temporada, el técnico jamás estuvo tan lejos del primer clasificado, tampoco cuando se sentó en los banquillos del Barcelona y del Bayern. El Manchester City, salvo milagro, se despidió de la Premier en un derbi en el que los goles de Rashford y Martial provocaron el sexto tropiezo de Guardiola en la Premier, en la que ya acumula cuatro derrotas y dos empates. En el inicio de diciembre, el técnico, que en verano reforzó su equipo con un gasto de 165 millones de euros, acumula ya el mismo número de derrotas que a lo largo de la temporada 2018-19. El mensaje del español parece no calar esta campaña entre sus jugadores y el Leicester, a ocho puntos del líder, se presenta como única alternativa real para discutir el título a un Liverpool invicto. Flema ante la prensa
La temporada doméstica del equipo al que llegó en verano de 2016 ha estado salpicada de curvas, pero Guardiola ha mantenido la flema ante la prensa. Después de empatar ante el Newcastle a finales de noviembre, el Manchester City reaccionó goleando al Burnley en la siguiente jornada (4-1) y su técnico, con su habitual estilo, tiró de ironía sin alzar la voz para atizar a los periodistas: «El título está decidido. Por lo que leído nadie nos da opciones, así que está terminado», afirmó tras el triunfo. El sábado, tras el palo en el derbi ante el conjunto de Old Trafford y solo unos días después de aquella retadora declaración, sus palabras parecieron mucho más sinceras. La clasificación, 14 puntos de diferencia, bajó del pedestal a un entrenador que intentó justificar de manera elegante su mal año: «Seguiremos peleando, pero, si no puede ser, lo intentaremos la próxima temporada. Lo normal es no ganar la Premier todos los años». A Guardiola le queda ahora agarrarse al objetivo de intentar conquistar la Champions, el título que realmente desea el jeque propietario de su club. Un anhelo que el entrenador tampoco ha conseguido brindar a Mansour bin Zayed Al-Nahyan en los cuatro años que lleva en Inglaterra, donde tiene contrato hasta 2021. En su anterior etapa en Alemania, el español dominó la Bundesliga con el Bayern, pero tampoco pudo dar al equipo muniqués el título europeo.
Fuente de la noticia ABC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *