Gökmen Tanis, un ex combatiente en Chechenia y fichado por el Estado Islámico

Su padre rompió toda relación con él cuando se mudó a Holanda hace once años. “Si lo ha hecho, que sea castigado”. Éstas fueron las contundentes palabras de Mehmet Tanis, padre del principal sospechoso de la matanza perpetrada ayer. Pese a los rumores contradictorios, un velo de misterio rodea la personalidad del detenido. Se sabe su nombre, su edad, su procedencia pero todo indica que su carácter solitario no facilita la labor de los investigadores. Su propio padre, que realizó estas declaraciones a medios turcos, aseguró no tener contacto con el detenido desde hace once años cuando el joven decidió mudarse a Holanda. Algunos medios de país, daban por sentado que un hermano del autor de tiroteo había sido detenido, pero esta información no fue confirmada por las fuentes policiales. No se sabe, por lo tanto, sí tiene algún vínculo familiar en el país o cuál puede ser su profesión con la que se ganaba la vida.

De momento, lo único cierto es que era un viejo conocido de las fuerzas de seguridad. Aunque también aquí es complicado trazar un camino lo suficientemente fiable. Sospecha de violación, golpes a un agente, intento de homicidio con arma de fuego, conducción bajo los efectos del alcohol… fueron algunos de los antecedentes que fue desgranando la prensa holandesa. Como punto de partida más seguro, la citación hace apenas dos semanas por esta presunta violación que dataría del año 2017 aunque algunos medios hablaban de 2013. Las autoridades holandesas tampoco han querido aportar demasiado luz, ya que la investigación prosigue,aunque esto último fue confirmado ayer por su abogado.

A pesar de esto, se desconoce si ha pasado alguna etapa en prisión y si ha podido sufrir un proceso de radicalización en la cárcel. Como única pista sobre un posible vínculo con el islamismo radical, el testimonio de una fuente citada por la versión turca de la BBC. Según esta versión. luchó en Chechenia y fue detenido por vínculos con el Estado islámico, aunque ayer, al cierre de esta edición, no se había producido la reivindicación del ataque por parte del ISIS. Tampoco las autoridades holandesas han confirmado este dato y se desconoce si figuraba en algún fichero policial de sospechos de radicalización. Esta misma fuente asegura que era un tipo huraño, con pocos vínculos con la comunidad turca, muy numerosa en el país. Otros testigos apuntan a un especial ensañamiento con una de las víctimas, lo que deja la puerta abierta a que se trate de un crimen personal que no tenga nada que ver con el terrorismo islámico. Tampoco se conoce algún viaje realizado en los últimos meses que aporte algo de información sobre posibles contactos con una célula y que permita tirar del hilo. Según el testimonio de su progenitor, parece claro que en estos once años residiendo en Holanda no había vuelto a su país de origen. A pesar de esto, la agencia de inteligencia del país está dispuesta a investigar para conocer los hechos, según aseguró ayer Recep Tayyip Erdogan.

Fuente de la noticia La Razón

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