El Tour quiere explotar la normalidad ciclista en el País Vasco

Lo dijo Philippe Gilbert, celebridad del ciclismo, campeón del mundo, diez etapas en Vuelta, Giro y Tour, y propietario de todos los monumentos salvo la Milán-San Remo. «El País Vasco me recuerda a Flandes», elogió. Terminaba de ganar la etapa de la Vuelta en Bilbao, hace un mes, abarrotadas las colinas que cuelgan de la capital de Vizcaya, colmado el centro de la ciudad de un público entendido y entusiasta. Flandes es una de las cunas del ciclismo, devoción total de un país por sus adoquines, sus muros cuidados como mausoleos, cultura de la bicicleta que deriva en equipos profesionales, ciclistas, directores y carreras de primer nivel. Después de 50 años de terror y sangre, el País Vasco vive en paz y, sin miedo a las bombas o la extorsión, exprime el patrimonio de su estupenda afición. Regresó la Vuelta a España en 2011 después de 33 años de ausencia por la amenaza del terrorismo y ultima la negociación el Tour de Francia para cristalizar la salida de la carrera en 2023. El lunes de esta semana, el alcalde de Bayona, Jean-René Etchegaray, y el lendakari Íñigo Urkullu escenificaron lo que puede ser una realidad gozosa dentro de cuatro años. El Tour, saliendo desde Bilbao. El vínculo empezó a gestarse en septiembre de 2016, cuando el director general del Tour, el experiodista ChristianPrudhomme, visitó una de las etapas de la Vuelta que acabó en Bilbao y se quedó prendado por la hospitalidad, cercanía y masiva presencia de aficionados en el recorrido. Prudhomme se entrevistó con el actual alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, y el diputado general de Vizcaya, Unai Rementería, y prendió la conexión de un futuro encuentro entre el Tour y el País Vasco. Para entonces, la Vuelta a España ya había derribado una barrera que duraba 33 años. Desconectado el País Vasco de la mejor carrera en nuestro país por culpa del terrorismo en un feudo puramente ciclista. El diario El Correo (una de las principales cabeceras de Vocento) fue el organizador y propietario de la ronda española desde 1955 hasta 1979. Algún día del otoño de 2009 se produjo el contacto entre Javier Guillén y Patxi Mutiloa, entonces director general de Deportes del País Vasco. Vínculo al que posteriormente se unió Patxi López, lendakari socialista entre 2009 y 2012. La Vuelta aterrizó en Bilbao el 9 de septiembre de 2011, victoria de un ídolo local (Igor Antón) a bordo de la camiseta naranja del equipo de la tierra (Euskaltel). Desde entonces, la normalidad ciclista se ha instalado en el territorio. Vitoria, Bilbao, Baracaldo, Arrate… han acogido a la ronda en un marco de normalidad. Algún incidente aislado, pintadas a coches de equipos y camiones de televisión, y poco más. Ninguna sensación de peligro. La Vuelta 2020 que sale de Holanda regresará con toda probabilidad al País Vasco. El Tour, que ya paró en Vitoria (1970) y San Sebastián (1949), pretende ahora rememorar el éxito de 1992 (salida de la carrera de San Sebastián con triunfo de Induráin en el prólogo).
Fuente de la noticia ABC

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