El sindicato de futbolistas también se rompe

En el mundo del fútbol, habitualmente fracturado en familias irreconciliables, hubo durante cuatro décadas una excepción a la regla. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ha permanecido unida incluso en los momentos más turbulentos. Pero la actual guerra del balompié, que enfrenta a la Federación con la Liga por los horarios de los viernes y los lunes, está arrasando con todo. Hasta el punto de que hay un riesgo de cisma en el sindicato de futbolistas, que se han dividido entre los colaboradores del actual presidente, David Aganzo, y los afines su antecesor y actual responsable de la Federación, Luis Rubiales. Lo paradójico del caso es que Aganzo fue el delfín de Rubiales hasta este mismo año, y que recientemente recibió el apoyo casi unánime de todos los futbolistas españoles. Pero esta estrecha relación se ha enfriado en los últimos meses como consecuencia de la posición tibia que ha mantenido Aganzo en el enfrentamiento entre la Federación y la Liga por la celebración de la Supercopa en enero y, sobre todo, por la fuerte refriega a cuenta de los horarios de los viernes y los lunes, que ha terminado en los tribunales. La patronal, presidida por Javier Tebas, envió una carta al sindicato, advirtiéndole de que, si no se jugaba en los horarios pactados, se podría perder hasta un 30 por ciento de ingresos procedentes de los derechos audiovisuales y que también los salarios de los jugadores se verían afectados. Ceses y dimisiones
Fuentes internas del sindicato aseguran a ABC que es el sector más cercano a Rubiales, encabezado por su compañero de vestuario Jesule, el que está promoviendo una moción de censura contra Aganzo. Y precisan que el presidente de la Federación está muy interesado en que triunfe la revuelta interna para tener absolutamente controlados a su favor los votos de los jugadores en las elecciones federativas que se celebrarán en 2020. Por su parte, un portavoz de la Federación negó tajantemente a este periódico que Rubiales esté detrás de la revuelta: «No está ni con Aganzo ni contra Aganzo; es totalmente falso». En cualquier caso, el cisma es un hecho y se ha acelerado en las últimas semanas, coincidiendo con el momento más crítico de la batalla judicial entre Tebas y Rubiales. Hace unos días, cuatro directivos y diez delegados de la AFE presentaron una demanda contra Aganzo y exigieron su «dimisión inmediata» por supuestas irregularidades al haber puesto en marcha un Comité Ejecutivo que, según el sector rebelde, estaría manejando el sindicato al margen de la Junta Directiva. Anteriormente, Aganzo había destituido a Xavi Oliva y Queco Piña, directores del área de Integridad y Salud que también habían sido los responsables de la gerencia y del fútbol femenino, respectivamente. Y luego fueron Sergio Busquets y Nacho Fernández, jugadores del Barça y el Real Madrid, los que salieron de la Directiva para unirse al sector rebelde. Para intentar sofocar la insurrección, la AFE envió la semana pasada una carta a sus afiliados: «Vais a recibir la visita en vuestros vestuarios o llamadas personales que supuestamente intervienen en nombre de la AFE» con el fin de que «deleguéis vuestro voto para solicitar una posible moción de censura al presidente», advertía la misiva. Y ayer mismo, al comprobar que los opositores avanzaban en la recogida de avales, envió otra carta en la reiteró a los afiliados su compromiso de que no claudicará «ante los intereses particulares de nadie» y cuestionó la actitud de quienes impulsan ahora una moción de censura. «Cuándo mienten?»
Para Aganzo, «extrañamente los que ahora impulsan esta moción de censura son los que hace unas semanas defendían el trabajo del actual presidente, votando de manera unánime a favor de la gestión realizada y siendo corresponsables de las decisiones tomadas». «¿Cuándo mienten?», se preguntó antes de asegurar que «la transparencia siempre será parte fundamental» de su política como presidente y de recordar el respaldo recibido recientemente tanto en la votación en los vestuarios de Primera y Segunda (94,87 por ciento) para elegir el sindicato que negociará el nuevo convenio colectivo y el respaldo (99,94 por ciento) en la última Asamblea. Los incendios de la RFEF Liga vs Federación Es la guerra principal y, probablmente, la causa del resto: el control de la competición y del reparto de los derechos televisivos. Fútbol femenino Hubo un enfrentamiento entre los clubes y la Federación por los derechos televisivos, que el juez ha dejado en manos de Mediapro. Fútbol sala Hay división entre los clubes que aceptan la oferta de derechos televisivos de Rubiales y los que la rechazan. Federación de Madrid Rubiales consiguió que el presidente de la territorial madrileña, Paco Díez, fuera imputado por apropiación indebida, y éste se querelló por calumnias.
Fuente de la noticia ABC

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