El portero por fin se cubre de oro

Esta noche, en el Théâtre du Châtelet de París, Didier Drogba tendrá el honor de entregar el primer Yachine Trophy de la historia, o lo que es lo mismo, el Balón de Oro de los porteros, galardón individual creado por France Football tras tantos años de polémica por la discriminación de los guardametas en el premio individual más pomposo del fútbol. La novedad ha generado una ola de reacciones de felicidad en el deporte rey. Sobre todo entre los propios protagonistas, habitualmente ninguneados por ocupar una posición tan específica y diferencial en el fútbol, contradicción que generaba mucho revuelo: «El Balón de Oro de los porteros es un acierto que premia, como debe ser, la función de los guardametas. Llega tarde, pero por fin llega, que es lo importante. Con este paso adelante queda constatado que el papel del portero ya es valorado como se debía haber hecho desde hace mucho tiempo», explica a ABC Santi Cañizares, uno de los grandes guardametas de la historia de España y actual comentarista en radio y televisión. Son unos cuantos los porteros que durante las 63 ediciones del Balón de Oro han podido (y seguramente debido) ganar el galardón, pero por unas razones u otras solo lo obtuvo el soviético Lev Yashin (1963). La gran mayoría de vencedores han sido futbolistas de medio del campo hacia adelante, y cuando no ha sido así, la indignación ha sido enorme. Fabio Cannavaro (2006) o Matthias Sammer (1996), verbigracias: «El problema reside en la cantidad de matices y aristas por las que se mide el Balón de Oro. Es muy difícil clasificar qué posición en el campo está por encima de otra, y esto pasa con un puesto tan peculiar como es el del portero. ¿Cuándo la labor de un portero se considera la más relevante de un equipo en una temporada? ¿Pesa más parar goles o marcarlos? Esto tiene mucho debate pero la realidad es que este premio siempre ha ido a una estrella que fuera futbolista de campo, y no portero. Ahora con este nuevo galardón se hace justicia», reflexiona a este periódico César Sánchez. Entre los diez candidatos de esta primera edición (20.30 en Mega, Gol y Teledeporte), destacan el brasileño Alisson (Liverpool), el francés Lloris (Tottenham), el alemán Ter Stegen (Barça), el esloveno Oblak (Atlético) y el español Kepa (Chelsea). Millones en traspasos
César, exguardameta de Real Madrid, Zaragoza o Valencia, entre otros equipos, comparte la opinión de Cañizares en la que ya desde hace varios años se ensalza la figura del arquero: «Todos son conscientes de su papel en el juego, bastante más difícil de lo que se presupone. Pagar millones por grandes porteros demuestra lo que digo». «Ahora los clubes invierten mucho dinero en los buenos porteros, como ha ocurrido recientemente con Kepa (80 millones abonó el Chelsea) o Alisson (75, el Liverpool)», recuerda Cañizares: «Los porteros realmente no se manifiestan en un partido como un delantero, que son los que te ganan los partidos, pero su papel es clave. El pago de traspasos millonarios o renovaciones, como la de De Gea, son grandes noticias para los porteros», añade. Ni siquiera Yashin, campeón olímpico (Melbourne 1956) y de Europa (1960) con la URSS, y considerado el mejor portero de la historia del fútbol, tuvo sencillo ganar el Balón de Oro. En sus comienzos en el Dinamo de Moscú, club en el que jugó 18 temporadas y ganó seis ligas, fue relegado al segundo equipo por malas actuaciones en las que incluso llegó a recibir un gol de portería a portería. Por suerte, su talento y su pasado en el hockey (hielo e hierba) le ayudaron a crecer y llegar a ser lo que fue: una de las grandes personalidades soviéticas del siglo XX. Con el español Ricardo Zamora como referente, Yashin logró en dos décadas de profesional marcar un antes y un después en la historia de su país y de los porteros, superando todo tipo de obstáculos, como cuando el KGB le impidió aceptar el cheque en blanco que le puso Santiago Bernabéu sobre la mesa: «En aquellos tiempos, soviéticos y occidentales éramos demasiado diferentes. Si hubiera firmado ese contrato… Como persona fue un auténtico patriota y como portero tenía una casta especial», recuerda su hija Irina. Por el camino, otros mitos como Maier, Dino Zoff, Buffon, Casillas u Oliver Kahn estuvieron cerca de hacerse con el Balón de Oro, pero nunca encontró Yashin un sucesor de su galardón: «Para completar esta acertada medida de France Football, se debería entregar un Balón de oro honorífico a los porteros que se lo merecieron, como Íker o Buffon», sentencia César.
Fuente de la noticia ABC

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