El infierno de una empleada del hogar: «Si te marchas o te veo con otro hombre, voy y pum pum»

Cuando en diciembre de 2014 una mujer convino en realizar servicios de limpieza y asistencia doméstica para un matrimonio de Santiago de Compostela, aceptando incluso que fuera en condiciones irregulares, difícilmente podía imaginar el sinfín de abusos y amenazas de los que sería objeto. Fue obligada a mantener relaciones sexuales, a posar desnuda, la intimidaron con una pistola… Sufrió trastorno por estrés postraumático. El acusado por estos hechos afronta una petición de cárcel de casi cuatro años. Procedente del juzgado número 3 de Santiago de Compostela, la Audiencia Provincial de La Coruña, sección sexta (con sede en la capital gallega), juzga a partir del jueves al acusado de haber convertido la vida de su empleada del hogar en un infierno. Apenas un mes después de que entrara a trabajar (sin mediar contrato ni dar a la víctima de alta en la Seguridad Social), ya propuso a la mujer mantener relaciones sexuales. Según la Fiscalía, «con ánimo libidinoso», llegó a tirar del vestido de la víctima, a alzarle la falda, a mirar su ropa interior y su escote. Era solo el principio de su cadena de ataques. Para doblegar la voluntad de la mujer, le indicó que, si se negaba a mantener relaciones sexuales, la echaría y dejaría sin trabajo. Intimidada, accedió. Llegaron después las fotografías desnuda. Ella las localizó y destruyó, pero el acusado se jactó de que guardaba los negativos, al tratarse de una cámara analógica. En marzo muere la esposa del acusado. Éste prosigue con sus amenazas a la empleada del hogar: «Si no accedes a lo que te pido te voy a echar y se lo voy a contar a tus hijos, a tu madre y hermana, les voy a enseñar las fotos y voy a colgar las fotos en internet», recoge la Fiscalía. Armas y llamadas amenazantes
No era ni la única ni la forma más violenta que tenía de amedrentar a la víctima. También le mostró una pistola que guardaba detrás del televisor. «Si te marchas o te veo con otro hombre voy y pum pum», asegura la Fiscalía que le decía a la mujer, mientras imitaba, con los dedos, el gesto de disparar. Y aún encontró otras vías para mantener su situación de dominio absoluto. Llamaba constantemente al móvil de la mujer y le enviaba numerosos mensajes. De nuevo, la Fiscalía recoge amenazas tan palmarias como la siguiente: «Le iba a encontrar si se iba, incluso si fuera necesario contrataría a un detective y le mataría». El registro domiciliario que se practicó por orden judicial en el inmueble del acusado da fe de que no eran amenazas banales. El acusado guardaba un auténtico arsenal de armas. Se encontraron una escopeta marca Teis (el acusado poseía licencia y guía de pertenencia), un revólver, una escopeta inutilizada y una pistola Start calibre 6, 35 Bonifacio Echeverría-Eibar-España. Esta última arma se hallaba cargada, en perfecto estado de uso y mantenimiento. Sin embargo, para esta arma corta no poseía ni licencia ni guía de pertenencia. También se halló en la vivienda munición para las escopetas. La víctima hubo de recibir tratamiento médico y psicológico a raíz del infierno en el que el acusado convirtió su vida. La Fiscalía estima que éste incurrió en múltiples delitos: acoso sexual, amenazas no condicionales de carácter grave y tenencia ilícita de armas. En consecuencia, pide un total de tres años y once meses de prisión.
Fuente de la noticia ABC

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