El fiscal pide 73 años para el «violador del ascensor» por las agresiones de 2017 en Madrid y Segovia

El vallisoletano Pedro Luis Gallego, conocido como el «violador del ascensor», volverá a sentarse en el banquillo de los acusados el próximo mes de octubre por la oleada de agresiones sexuales y tentativas registradas entre los meses de diciembre de 2016 y abril de 2017 en las inmediaciones del Hospital de La Paz, en Madrid. Gallego fue detenido en una vivienda de la calle Dámaso Alonso de Segovia sólo tres años y medio después de ser puesto en libertad en aplicación de la anulación de la doctrina Parot. Tras varios meses de «arduas y minuciosas gestiones», agentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid se trasladaron a Segovia y procedieron a su arresto acusado de dos delitos consumados de agresión sexual y otros dos en grado de tentativa, que fueron denunciados entre los meses de abril y mayo. Su modus operandi era el mismo: abordaba a las víctimas a punta de pistola, las introducía en el coche y las agredía sexualmente durante una o dos horas, cuando las dejaba en otro lugar entre las once y las doce de la noche. Por estos hechos, el «violador del ascensor», hoy de 61 años, se enfrenta a una petición de 73 años de prisión por parte del fiscal por dos delitos consumados de detención ilegal y dos más en grado de tentativa y dos delitos continuados de agresión sexual. Recuerda este diario que Pedro Luis Gallego está imputado también por los delitos de lesiones, robo con violencia y tenencia ilícita de armas, que conllevan prisiones menores, pero que sumarían, al menos, cerca de diez años más en caso de condena. Gallego salió de la cárcel en noviembre de 2013, tras la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que anuló la aplicación de la conocida como doctrina Parot. Este violador fue condenado a 273 años tanto por las violaciones cometidas como por los asesinatos de las niñas Marta Obregón y Leticia Lebrato. Gallego inició su condena el 2 de noviembre de 1993. Estuvo preso en los centros penitenciarios de El Puerto de Santa María (Cádiz), Herrera de la Mancha (Ciudad Real), y Teixerio, antes de recalar en Alcalá Meco. Fue detenido el 17 de noviembre de 1992 en La Coruña cuando intentaba cobrar un giro telegráfico de 50.000 pesetas enviado por sus familiares desde Valladolid. La Policía llevaba cuatro meses tras sus pasos, desde que el criminal consiguiera escabullirse de un cerco policial en Medina del Campo. Sin embargo, sus antecedentes delictivos se remontaban a 1979, cuando fue por primera vez encarcelado acusado de robar un coche. Su segundo ingreso en prisión se produjo en 1981 por un delito de abusos deshonestos. Después, en 1984 ingresó de nuevo en la cárcel para cumplir una condena de diez años por violación; entre ese año y 1991, cuando abandonó la cárcel de Palencia con la condena extinguida, pasó por los tres psiquiátricos penitenciarios del país en condición de interno judicial. A pesar de todo, volvió a reincidir y asesinó a Leticia Lebrato y a Marta Obregón.
Fuente de la noticia ABC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *