El Covid-19 no impide correr la Milán-San Remo

El coronavirus está revolucionando nuestras costumbres. El smart working, el teletrabajo, es hoy una realidad que se incrementará mucho más a partir de ahora. Ha surgido otra original iniciativa en el mundo del ciclismo: el smart-cycling. Su fecha de fundación fue el 21 de marzo, día en que se corrió una de las carreras más famosas del ciclismo: la Milán-San Remo. Al no poder correrla en la carretera, porque el coronavirus impone a todos quedarse en casa, se hizo de forma virtual. La tecnología lo hizo posible. Los apasionados se apuntaron por internet para correr los últimos 57 kilómetros de la carrera, con emblemáticas subidas como las de Tre Capi, Cipressa y Poggio, desde Alassio hasta la llegada de via Roma en la ciudad de San Remo, donde todos los años se sitúa la meta. Fue allí donde hace justamente dos años el campeón italiano Vincenzo Nibali ganó esta carrera, una de las más importantes del circuito internacional, la primera gran clásica del calendario ciclista de cada temporada. «El Tiburón» Nibali hizo entonces una brutal exhibición, consagrándose como un campeón. Con un recorrido de 298 kilómetros es la más larga y la más famosa de las carreras ciclistas profesionales de un día, hasta el punto de ser conocida como la «classicísima». El español Oscar Freire la ganó en los años 2004, 2007 y 2010. En ausencia de esa prueba auténtica en el asfalto y cerca del mar de Liguria -donde hubiera sido la 111 edición-los aficionados al ciclismo pedalearon junto al avatar de Vincenzo Nibali desde sus casas en una bicicleta estática. Era necesario disponer de un rodillo y un ciclocomputador. Hasta 4.221 ciclistas se apuntaron a la prueba, respondiendo a la llamada que había hecho Vincenzo Nibali: «La Milán-San Remo ocupa un lugar especial en mi corazón. Viví allí una de mis victorias más bellas. Ahora he tenido la oportunidad de competir de una manera nueva y divertida, junto a muchos aficionados. Pido a todos que sean pacientes durante este difícil momento, que se queden en casa y practiquen en la bici estática. Nos veremos pronto». A Nibali lo acompañaron otros profesionales, algunos retirados, como Ivan Basso, Maurizio Fondriest, o el seleccionador de la nacional de ciclismo Davide Cassani. Los ciclistas se conectaron gratuitamente a la web Garmin Connect y pudieron pedalear exactamente en las mismas subidas y carreteras que constituyen la parte final, 57 kilómetros, de la famosa clásica. El ciclismo virtual no será un mundo aislado dentro del deporte. Cada vez se desarrollarán más los E-deportes, y dentro de ellos seguramente el ciclismo será uno de los más fascinantes porque se podrá soñar con escapadas entre fascinantes paisajes y escalar las más altas montañas del Tour. Si Bahamontes levantara la cabeza…
Fuente de la noticia ABC

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