Doncic ya vuela más alto que Michael Jordan

No hay madrugada que no alumbre un récord de Luka Doncic, acostumbrado esta temporada a acaparar los focos de la NBA como nunca antes lo había hecho un joven de 20 años. El esloveno se ha instalado en una regularidad tan espectacular como inesperada, pues hacía 30 años que nadie conseguía mantenerse por encima de los 20 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias partido tras partido, sin fallo, hasta sumar 19 consecutivos. La pasada madrugada, frente a los Sacramento Kings, acumuló 27 puntos, 7 rebotes y 8 asistencias que no sirvieron para que los Dallas Mavericks ganasen el partido (106-110). El último (único) jugador que alcanzó cifras similares fue Michael Jordan, pero él se quedó en 18. Palabras mayores. En la temporada 1988-89, el mítico «23» de los Bulls asombró al mundo de la canasta con una racha (18 partidos con esos guarismos) que se pensaba imposible hasta que Luka Doncic la igualó el pasado sábado y la superó ayer. Su enésimo récord. Uno más en su carrera por convertirse en uno de los mejores jugadores de la historia. A estas alturas ya nadie duda en situar a Doncic en la estela del más grande de la historia. Han quedado atrás los recelos iniciales que la NBA alberga sobre cualquier talento criado lejos de sus fronteras. Solo así se explica que el exmadridista no fuera número uno en el draft de 2018, donde los Suns y los Kings prefirieron a jóvenes formados en el baloncesto universitario antes que al esloveno, que venía de dominar la Euroliga con el Real Madrid. Algo parecido le ocurrió a Jordan, también número 3 en 1984. Cosas del destino. Doncic promedia 30 puntos por encuentro –solo superado por Harden y Antetokounmpo en esa estadística–, es el segundo que reparte más asistencias (9,2 por partido) y captura 9,8 rebotes. Números que tendrían valor por sí mismos, pero que cobran más importancia cuando se traducen en victorias. Los Mavericks son segundos del Oeste por detrás de los Lakers y no hay ningún equipo que anote más que ellos. Puro espectáculo. «Todo lo que estamos logrando está muy bien, pero lo que yo quiero es que esto también lo hagamos cuando llegue el final de la temporada», explica el base, que aprendió e interiorizó esa ambición en el Real Madrid. De hecho, la vista de Doncic mira hacia los playoffs, que los Mavericks no pisan desde hace cuatro temporadas. Porque los récords están bien, pero su obsesión está en el anillo. Solo desde ese prisma se le podrá comparar realmente con Michael Jordan, campeón en seis ocasiones con otros tantos títulos de mejor jugador de la final. Un icono global
Antes, el esloveno tiene marcada una fecha en el calendario. Si el año pasado se quedó a un puñado de votos de ir al All Star en su estreno en la liga, esta temporada nadie duda de que será uno de los titulares del equipo del Oeste. Premio más que merecido tras una temporada que lleva camino de ser histórica. Pase lo que pase al final de la campaña, Luka es ya un icono en la liga. En solo un año y medio, se ha metido en el bolsillo al universo NBA. Sus camisetas inundan las gradas del American Airlines Arena, aunque también comienzan a verse de manera habitual en el resto de pabellones. Doncic es un fenómeno global que ha cautivado a todos los aficionados y por el que se pelean las marcas deportivas desde que hace algunas semanas finalizara el contrato que mantenía con una de ellas. Es el chico de oro y no solo cerca de la canasta, donde el esloveno ya vuela tan alto como Michael Jordan.
Fuente de la noticia ABC

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