Casillas se lo piensa ante el enorme poder de Rubiales

Si en las elecciones a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) votaran los aficionados, nadie duda de que un jugador como Íker Casillas, icono de los años gloriosos de la selección, vencería por goleada. Pero si el mítico portero está pensándoselo tanto es precisamente por el alambicado sistema que rige en los procesos electorales federativos. Casillas sabe que gran parte de los presidentes de las territoriales, que cuentan con 19 sillones como miembros natos y controlan indirectamente casi medio centenar de votos, van a seguir apoyando a Luis Rubiales. Muchos lo harán por supervivencia más que por convicción, y los realmente díscolos no se atreverán a significarse públicamente por temor a que luego «les pasen la factura», según define gráficamente el directivo de una de las territoriales enfrentadas al actual presidente. Por el contrario, Casillas cuenta con una baza magnífica añadida a su enorme prestigio: el sustento del sector mayoritario de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). Como ha venido informando ABC, la directiva del principal sindicato de jugadores, presidido ahora por David Aganzo, ha dejado de apoyar al actual presidente de la RFEF desde que un grupo de futbolistas afines a Luis Rubiales recogieron firmas para desalojar a Aganzo del poder. Fue el sector mayoritario de la AFE y no la Liga el que fue a buscar a Casillas y el que le aseguró que contará con los contactos con los vestuarios de los equipos modestos, aquellos en los que el sindicato mantiene una enorme influencia. Así se demostró en las elecciones de 2017: la AFE entonces presidida por Rubiales respaldó a Villar, quien barrió literalmente a Jorge Pérez en el voto de los jugadores. Arma de doble filo
Esos 32 votos de los futbolistas, unidos a los casi seguros 20 sufragios de los clubes profesionales, son un magnífico comienzo, pero también un arma de doble filo que está valorando Casillas, sabedor de que la candidatura de Rubiales intentará asociar al portero con el nombre de Javier Tebas, quien esta semana se resistió en varias ocasiones a respaldar abiertamente a Casillas. «Dada la experiencia, prefiero a cualquiera antes que a Rubiales. Como no sé si Casillas se va a presentar, no voy a decir nada», explicó el presidente de la Liga, consciente de que un apoyo abierto a cualquier candidatura significa arruinar gran parte de las posibilidades del posible aspirante, pues Tebas es presentado desde el aparato como un «enemigo» de la Federación que intentará tener un «hombre de paja» en Las Rozas. Otra de las posibles bazas de Casillas o del «valiente» que decida dar un paso adelante es el tiempo. Cada día que pasa sin que se convoquen las elecciones es perjudicial para Rubiales, porque se abren más opciones de que afloren nuevos escándalos de corrupción relacionados con alguno de sus colaboradores más directos. Ya tuvo que dimitir el anterior vicepresidente, Andreu Subiés, imputado por presunta apropiación indebida en la Federación Catalana. Y ahora su sucesor y actual mano derecha de Rubiales, Antonio Suárez Santana, está siendo investigado por el presunto desvío de fondos de la Federación Interinsular de las Palmas de Gran Canaria. Pero no son dos casos aislados: entre el núcleo duro del presidente también está el presidente de la Federación Riojana, Jacinto Alonso –a quien la Guardia Civil acusa de haberse embolsado 600.000 euros de comisiones por contratar los seguros de la RFEF–, o el de la Cántabra, José Ángel Peláez, imputado por Pedraz por irregularidades en la construcción de campos de fútbol en Santander. Pese a que las elecciones deberían celebrarse en el segundo semestre, Rubiales ha pedido adelantarlas al primero, alegando que quiere presentar en la Eurocopa la candidatura al Mundial de 2030. Tras ser rechazada la petición por el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), deberá ser el Consejo Superior de Deportes, dependiente del nuevo Gobierno de Sánchez, el que acceda o no al adelanto electoral. Rajoy no se postula
Si Casillas se lo está pensando, a Mariano Rajoy ni se le ha pasado por la cabeza presidir la Federación. Así lo indica su entorno después de que en «Tiempo de Juego» de la Cope se hubiera apuntado que el expresidente se presentaría en el caso de que Casillas desistiese. Ayer, durante un acto en Zaragoza, tiró de ironía: «Yo he venido a hablar de mi libro», se limitó a declarar al ser preguntado. Quién vota al presidente Miembros natos (20+5): Además del propio Rubiales, tienen asegurado el voto los 19 presidentes de las territoriales, que tienden a votar al presidente en el poder. Solo virarían si le vieran opciones al rival. Rubiales quiere añadir otros cinco miembros natos supuestamente afines: Real Madrid, Barcelona, Athletic y dos representantes del fútbol playa. Clubes profesionales (20): El único estamento claramente contrario a Rubiales. Clubes aficionados (29): Tradicionalmente controlados por territorial. Jugadores (32): Suelen votar en sintonía con lo que marque la AFE, que en caso de presentarse respaldaría a Casillas. Árbitros (11): Tradicionalmente, votan al presidente en activo. Entrenadores (16): Uno de los estamentos más impredecibles. Fútbol sala (12): Rubiales se está volcando con este deporte tras la ruptura con la asociación de clubes.
Fuente de la noticia ABC

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