Caída de espectadores y subida de gastos técnicos en Matadero muestran el deterioro de los últimos años

«¿Sabe lo que cuesta llevar al público a un espacio alejado del circuito teatral? Son años de trabajo, y en Matadero se había conseguido». Son palabras de Juan Carlos Pérez de la Fuente meses después de que el Ayuntamiento de Madrid le despidiera -despreciando el concurso público que él había ganado- al frente del Teatro Español y de las Naves del Matadero.. Las cifras son tristemente reveladoras de que la decisión de convertir ese espacio -«la envidia de toda Europa por sus posibilidades», según palabras de Mario Gas, director del Español cuando se inauguraron las Naves- en un pomposamente denominado «Centro de Artes Vivas». «El teatro es un arte vivísimo -respondía el propio Mario Gas-, depende de la mirada que se pose sobre los textos y las propuestas». Con el teatro de texto desterrado de las Naves -el último montaje fue «El cartógrafo», de Juan Mayorga, con Blanca Portillo y José Luis García Pérez, a principios de 2017-, las cifras revelan el deterioro de un espacio que se convirtió en referencia para la escena madrileña. Los ingresos de actividad, que en el año 2016 habían sido de 1.183.875 euros, pasaron a ser de 343.795 euros en 2017 y de 295.535 en 2018. El presupuesto para 2019 fue aún más bajo: 206.780 euros. Los gastos, sin embargo, son similares. 1.448.481 euros en 2016; 1.193.862 en 2017; 1.167.758 en 2018, y un presupuesto de gastos para 2019 de 1.494.780 euros. Sorprende que el gasto artístico (cuando las propuestas han sido mucho más «alternativas») tampoco han variado sensiblemente: 1.112.797 euros en 2016; 938.881 euros en 2017; 882.130 euros en 2018; y un presupuesto de 1.214.642 euros para 2019. Los gastos técnicos, sin embargo, se dispararon; se pasó de los 8.351 euros en 2016 a los 25.586 euros en 2017 y 81.247 euros en 2018 (diez veces más que dos años antes). En resumen, el déficit de actividad en las Naves del Matadero se multiplicó, pasando de los 314.605 euros en 2016 a los 872.222 euros (casi tres veces más) en 2018. El presupuesto de déficit para este año es aun mayor: 1.288.000 euros. La afluencia del público de pago también se ha visto reducida sensiblemente. Se ha pasado de 75.160 espectadores en 2016 a 22.529 en 2017, 15.387 en 2018 y 8.768 en los primeros ocho meses de 2019. Es cierto que la mayoría de los espectáculos presentados eran gratuitos, pero las cifras de los espectadores de las Naves se unían a las de los visitantes de las exposiciones, lo que hace imposible una comparación: los actos gratuitos tuvieron 60.411 asistentes en 2017, 95.557 en 2018 y 52.542 hasta el 31 de agosto de 2019.
Fuente de la noticia ABC

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