“Boi”, con otros ojos por la ciudad

Boi es el nombre del protagonista la película de mismo título que llega hoy a las carteleras. La cinta supone el estreno tras las cámaras de Jorge M. Fontana. Boi, interpretado por Bernat Quintana, es un joven que quiere ser novelista, pero que tiene que ganarse la vida como conductor de una empresa VTC. Durante 48 horas, con Barcelona como algo más que decorado, vivirá una aventura de “thriller” con dos clientes asiáticos.

Fontana, en declaraciones a este diario, explicó que la película nació de una manera inesperada. “Unos amigos que colaboran en un magazine que se hace en Barcelona llamado “Apartamento” me invitaron a escribir un texto corto, con la condición es que el punto en común es que todo transcurra en un lugar. Escribí un texto breve en el que un conductor atravesaba un túnel urbano y tenía una ensoñación. En realidad, la película nació ahí, un ejercicio liberador que se empezó a expandir hasta acabar tomando forma de guión. Luego eso se relacionó con conocer a Pedro Hernández, el productor de la película, a quien conocí en un festival. Le gustó el guión y ahí empezó todo”, comentó el cineasta.

Cuando se le pregunta por el género con el que clasificar la película, Fontana recuerda que la historia se cuenta desde la perspectiva de Boi. “A partir de ahí, queriendo ser fiel y honesto a este personaje, al final su mirada es la de un autor, la de un escritor. Es un joven que está liando con la realidad y acaba entrometiendo su pasión, su apuesta por la imaginación. Al final acaba haciéndose protagonista de su propio relato y comienza una manipulación de su parte. Eso es lo que invoca un cruce de géneros, un ejercicio jocoso literario. Así se acaba cruzando una paleta de colores distinta”, explicó el director de “Boi”.

Barcelona, la ciudad que está celebrando un internacional congreso de móviles, no es únicamente el espacio en el que se desarrolla la película. Aparece desde una perspectiva que muy poco tiene que ver con la Barcelona que buscan los turistas que hacen fotografías a los edificios de Gaudí. “De nuevo vuelvo a Boi porque es un chico que ha crecido en Barcelona. Así que ha de ser la mirada a quien no le puede sorprender una postal de la ciudad. Con esa mirada curiosa y peculiar sobre la vida y sobre el paisaje, nos guía por los entresijos de una ciudad oculta. Todo ello a partir del oficio de conductor, un oficio que le invita a redescubrir su propia ciudad desde el coche. Es un escaparate móvil donde aparecen sus compañeros de trabajo, botones…”.

Fuente de la noticia La Razón

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