Biri-Biri: «Po favó, señó Benito, no me pegue má»

José Eulogio Gárate fue siempre tan elegante que en sus duelos con Benito decía palabras que muchos no se creerían, pues contradecían la fama de duro que el madridista tenía: «Siempre me ganaba la partida correctamente». Benito ha muerto el día que se cumple el vigésimo octavo aniversario del adiós de su amigo Juanito. El sevillista Biri-Biri, un gran delantero, dejó para la leyenda unas palabras que definían los marcajes del central toledano. El atacante afroamericano fue fichado en 1973 por el Sevilla. Es considerado por los sevillistas como una figura de culto, y en el estadio los seguidores ultras tomaron el nombre de «Biris Norte» en su honor. En su primera visita con el Sevilla en el Bernabéu, ya vivió un aviso de Benito en la primera jugada. «Más que nada para que me respetara un poquito», manifestó después del partido el defensa. Pero del aviso en el campo a cuatro entradas duras consecutivas. Hasta que Biri-Biri se dirigió a su rival con estas palabras: «Po favó, señó Benito, no me pegue má». La preocupación que generaba Benito era psicológica. Entre bromas y veras, Pirri le había dicho antes al central, para que lo escuchara Biri-Biri al salir al campo: «Goyo, dale al negro que no se le notan los moratones». Fue una táctica psicológica. La misma frase utilizaron con otro jugador afroamericano, Bio, jugador del Español, en una visita al Bernabéu. Bio lo escuchó y no hizo nada. Benito no tuvo que hacerle ninguna entrada. Benito estudió en el colegio que los Salesianos tienen en Atocha. Cuando estaba en el colegio jugaba al fútbol, pero también practicaba el atletismo. Hacía jabalina, peso y altura. En jabalina quedé campeón de España escolar cuando tenía quince años con un lanzamiento de sesenta y dos metros. Jugó en los juveniles del colegio donde fue visto por un técnico madridista que le propuso hacer una prueba. Y fue fichado. A los diecisiete era central en el juvenil A del Real Madrid. Más tarde pasó al amateur, con el que quedó Campeón de España y a la temporada siguiente fue cedido al Rayo para que se fuera fogueando. Allí estuvo dos años. A esas alturas Goyo Benito había dejado los estudios de Oficialía cuando estaba en tercero y suscribió ficha con el Madrid el 4 de agosto de 1969. Sus padres se enteraron del acontecimiento por carta y su padre se presentó en Madrid nada más leer la noticia. Ya en el primer equipo Benito hizo su debut en San Sebastián frente a la Real Sociedad, donde ganaron por 1-2, el 27 de octubre también de 1969. Kubala lo llevó a la selección. Benito fue internacional absoluto en 22 ocasiones, dos veces con la selección B y 13 con la Selección de Aficionados con la que quedó campeón de Europa en la temporada de 1969-70. Saltaba muy bien de cabeza, se cruzaba como un rayo ante los delanteros y se revolvía rápidamente si le rebasaban. Eran unas cualidades que le hicieron permanecer en el Real Madrid durante trece temporadas, hasta 1982 cuando se retiró. Claro que antes había ganado seis Ligas y cinco Copas. Su retirada fue una notable perdida para el equipo blanco. Ese poderío del que hacía gala sigue en el recuerdo de todos los aficionados.
Fuente de la noticia ABC

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