Alquilar o comprar el material de esquí: las cinco preguntas que todo esquiador debe plantearse

Según el último informe publicado por la Asociación Turística de Estaciones de Esquí y Montaña (Atudem), el esquiador mayoritario en España tiene un nivel intermedio, por lo que, a menudo, duda entre las ventajas e inconvenientes de alquilar o comprar el material de esquí. Desde la asociación proponen cinco preguntas que todo esquiador debe hacerse para saber qué solución se adapta mejor a sus necesidades. ¿Con qué frecuencia esquías?
Según datos propios de Atudem, el esquiador medio español acude a las estaciones con una frecuencia moderada. Ser un usuario más o menos habitual es un aspecto clave para poder valorar la compra de equipamiento. Desde la asociación se recomienda el alquiler para aquellas personas que practiquen este deporte entre dos y tres veces por temporada. Sin embargo, se aconseja la compra del material para aquellos esquiadores más asiduos, con unos 20 o 25 días por temporada. ¿Cuál es tu nivel?
El nivel es otra cuestión a tener en cuenta en el momento de plantearse la compra o no del material de esquí. Las cifras del informe anual de Atudem muestran que el esquiador medio español no es un recién iniciado, pero tampoco un experto. Alquilar puede ser una solución para aquellas personas que se inician en este deporte. Por un lado, tendrán la posibilidad de probar distintos materiales, ya que cada día de esquí supondrá estrenar equipamiento nuevo y, por otro, les permitirá entrar tranquilamente en esta especialidad. Se recomienda comprar su propio material a aquellos esquiadores más expertos. Ello les permitirá mejorar su técnica usando siempre las mismas herramientas. ¿Qué edad tienes?
La edad puede ser una pregunta clave para decidir si comprar o alquilar material de esquí, especialmente con los niños. Los datos de las estaciones de la asociación indican que un 28% de sus usuarios son menores de edad. Desde Atudem se recomienda alquilar el material de esquí cuando todavía se está en período de crecimiento, ya que tiene una relación directa con el físico del esquiador. Sin embargo, esto dependerá de la frecuencia de práctica y nivel. ¿Cómo llegas a la estación de esquí?
Es importante valorar como se realizan los desplazamientos hacia las estaciones de esquí. En caso de hacerlo en coche particular, el esquiador deberá tener los complementos necesarios para poder llevar los esquíes con seguridad, como pueden ser fundas y portaesquís. Si por el contrario, el acceso es en transporte público la posibilidad de desgaste del material puede ser más elevada, ya que probablemente no irá colocado en óptimas condiciones, disminuyendo así su vida útil. ¿Tienes espacio y sabes cómo cuidar tu equipo?
Por definición, los deportes de invierno son estacionales. Esto significa que el material de esquí adquirido deberá estar guardado unos meses hasta la siguiente temporada. Quien se plantee adquirir su propio equipamiento tendrá que valorar si tiene el espacio necesario para guardarlo en buenas condiciones. Se recomienda un espacio seco y bien ventilado. Además, como cualquier material técnico, los esquíes y sus accesorios necesitan un mantenimiento mínimo. Es importante que una vez finalizada la temporada se elimine toda la humedad, aflojen las fijaciones y enceren. Cuidar del equipo requiere un mínimo de disciplina cada vez que se deja de usar, un trabajo que se evita si se opta por los servicios de alquiler.
Fuente de la noticia ABC

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