Adriana Lastra y la importancia de la coma

Se dice que llegó hasta la corte del emperador Carlos V una petición de gracia para un reo. El monarca se disponía a firma la orden en la que se rechazaba el indulto con un texto que de modo de lo más explícito decía: “Perdón imposible, que cumpla su condena”. Quien fue considerado el hombre más poderoso del mundo, en cuyos dominios nunca se ponía el Sol, se sintió magnánimo y ordenó cambiar tan sólo una coma del texto que se disponía a firmar, pero que fue más que suficiente para cambiase del todo la suerte del condenado, quedando así la resolución imperial: “Perdón, imposible que cumpla su condena”. Los mismos autores que dan cuenta de la anécdota hacen que de inmediato pierda su encanto puesto que la consideran falsa, tratándose de una leyenda urbana. Una más. No faltan quienes relatan una fábula idéntica atribuida al zar Alejandro III, y que fue su mujer la que decidió cambiar de sitio la coma para salvar la vida de un delincuente. Por estos pagos conocí un relato oral que provenía de los tiempos guerracivilistas que sufría España. En uno de los bandos, no importa cual, se había condenado a muerte a un detenido que trato de hacer ver a quienes le condenaban que estaban en un error y se consultase a la autoridad superior si procedía o no la ejecución de tan sumaria sentencia. Llegó la respuesta vía telegráfica con la pésima suerte para el detenido que el oficial que traducía del lenguaje morse era enemigo declarado de quien se hallaba preso. Y sin importarle la vida en juego, o por desear acabar con ella, se tragó una coma, solo una, pero de lo más letal: “Amnistía imposible, que se ejecute sentencia”. El corrimiento de la coma situándola detrás de imposible y no antes le costó la vida al pobre desgraciado al que odiaba el funcionario de telégrafos. Estos días pasados ha dado para mucho soponcio político dentro del propio PSOE y del gobierno de Sanchiglesias y de abundante material para comentaristas, tertulianos y columnistas el acuerdo firmado por PSOE, Podemos Unidas y Bildu por el que el partido filoetarra se abstendría en la petición de la quinta prórroga del estado de alarma a cambio de la derogación íntegra de la reforma laboral del PP/Rajoy del 2012. Aquí quería llegar después del exordio precedente. Por parte del grupo parlamentario del Partido Socialista suscribió el acuerdo su portacoz en el Congreso, Adriana Lastra. Quienes desde dentro del PSOE conocen cómo se las gasta Sánchez tienen por más que cierto que Adriana Lastra no iba a negociar y menos firmar un pacto como el mentado sin que su mentor político y jefe supremo, Pedro Sánchez, no sólo no estuviese enterado sino que le habría consentido semejante pacto. Mi interlocutor, militante y ex dirigente autonómico del PSOE, reniega de los acuerdos con Bildu tanto en Navarra el pasado verano, como ahora para alargar el estado de alarma. Me dice que exagero cuando le digo que Sánchez ha conseguido el pase de “estado de alarma” a “alarma del Estado”. Y carga contra Lastra por haberse dejado manipular, me asegura, por Podemos. Le digo que la suya es una cómoda manera de salvar al camarada Sánchez de una más de sus repetidas meteduras de pata, tratando de endilgarle a la sin currículum ni vida laboral de Lastra la culpa de lo sucedido. En vuestra Adriana, le indico, debéis hacer uso de la coma y añadirla y colocarla entre su nombre y apellido para mejor retratarla. Así: Adriana, Lastra. Este complicado asunto ha dado mucho juego en las redes. En Twitter un parroquiano, Jano García, tercia y dice: “El Gobierno culpa a Adriana Lastra del pacto con Bildu. Dicen que fue ella la que estampó el sello. Ya ni disimulan. Todos sabemos que Lastra no es capaz ni de hacer eso. Ya tiene serias dificultades para vestirse y miren el resultado…¡Cómo para derogar la reforma laboral!”. Existe determinada gente cuya genealogía ya nos da una pista de su verdadera personalidad y las maneras que apuntan.. y disparan. Y si le pones la coma donde corresponde, todo queda mucho más evidente y aclarado, como en este otro caso en que también queda perfectamente retratado este otro personaje: Gabriel, Rufián. Para que luego digan los ágrafos indocumentados que han tomado al asalto las redes sociales que las comas y tildes son superfluas e innecesarias.
Fuente de la noticia ABC

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *