Adiós al alcalde menos convencional del PP

El 4 de marzo de 1997, cuando ya llevaba una década como primer edil del PP en el municipio berciano de Oencia, José Estanga Rebollal protagonizó parte del espacio televisivo de Antena 3 «La Parodia Nacional», en horario de máxima audiencia, con una disparatada entrevista que precedió al tema musical «Alcalde rockero» que le dedicaron. Fueron los minutos de mayor gloria mediática de un político atípico, especialmente en las formas, espontáneo hasta lo que muchos consideraban excesivo y que no se cortaba ante nadie. Este sábado fallecía en Ponferrada a los 62 años de edad, ya apartado de la primera línea política desde 2015, año en el que ya no concurrió a las elecciones locales para revalidar su cargo como regidor debido a un problema de salud. Varias publicaciones nacionales recogieron en distintos momentos de su trayectoria la forma de ver la vida y la política de un «pepero» nada convencional. «Alcalde rockero/ el boss de los peperos/ con pantalón vaquero y gafas negras de sol/ lo que a mí me pirra es tomar cuatro birras y cantar rock and roll», resumía la canción que llevó su imagen a toda España. Doña Sofía fue testigo de su ímpetu, cuando en una visita oficial de los reyes a la comarca le estampó dos besos a la monarca, rompiendo sin titubeos el protocolo. Con una docena larga de discos editados, reflejó sus inquietudes, apetencias y emociones en letras variopintas en las que lo mismo declaraba que se le rompía el alma cuando veía a una tal Lolita, que lamentaba una ausencia («Cada día la luz trae el color/ lo que queda de ti en este salón. Cada día la luz canta su canción/lo que no está ya no está, lo que pasó ya pasó») o entonaba cálidos sones impropios de tu tierra («Y a La Habana voy/ buscando el sol del Caribe, que me recetó el doctor. Allí donde las mulatas toman sus rayos de sol/ dicen que es el mejor sitio para el colesterol»), informa Ical. El alcalde rockero no ocultaba su admiración o querencia por determinadas personalidades de su partido como Manuel Fraga y obsequió en su momento a José María Aznar y Mariano Rajoy con sendas cajas de puros. También la malograda presidenta del PP leonés, Isabel Carrasco, conservaba y lucía un colgante que el regidor berciano le regaló y a quien recordó con afecto en una comida con periodistas semanas antes de ser asesinada. Después de cumplir 28 años como alcalde, motivos de salud le obligaron a renunciar a presentarse a la reelección en 2015. En esa larga trayectoria dejó momentos para la polémica, como la petición que hizo el PSOE en 2002 al PP para que le expulsase, después de ser condenado por un delito de injurias y calumnias contra vecinos de su municipio. En 2007, cuando fue el encargado de hacer la ofrenda a la Virgen de la Encina, en la celebración de la festividad de la patrona del Bierzo, no dudo en descalificar, sin nombrarle directamente, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. «A la hora de repartir la patria no ha llevado un poquito para su tierra, su provincia natal. No voy a mencionar aquí su nombre pero ustedes saben perfectamente de qué mentiroso se trata», añadió. También protagonizó noticias de las que se hicieron eco los medios de comunicación nacionales, entre las que merece mención la que aludía a que decidiera erigir en 2008 un monumento dedicado a él mismo en la localidad de Villarrubín, con fondos aportados «por amigos», según sus propias palabras, mientras otros le atribuyeron un origen público que el PP desmintió en su día. En 2012 recibió el homenaje del PP y mañana El Bierzo despide a uno de sus políticos más singulares, que disfrutó la vida y ejerció la política a su manera.
Fuente de la noticia ABC

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